Una gran labor en un paisaje desolado

La española Macarena Aguilar, coordinadora de Comité Internacional de la Cruz Roja, considera que la labor realizada es muy meritoria; que tanto la Media Luna Roja como las organizaciones humanitarias han efectuado una gran labor en muy poco tiempo. "Claro que ha habido descoordinación, especialmente por la enorme superficie de la región afectada. Pero los campos mejoran. Ahora la urgencia es instalar las tiendas de campaña de invierno", insiste.Cierto que se habla de que los políticos turcos están acaparando los contratos de reconstrucción, con esa clásica procacidad de la corrupción; que estamentos y instituciones se echan la culpa los unos a los otros cuando lo más verosímil es que la tengan todos. Pero el pueblo turco ha reaccionado ejemplarmente y ha agradecido emocionado la ayuda exterior. Algún día exigirá cuentas a quienes deban presentarlas.

Y sin embargo, frente a la legítima ira está el dolor por otros daños: los niños que no hablan y los que no dejan de llorar, las mujeres con la mirada perdida y los cada vez más enfermos por ansiedad. Éstos habrán de ser tratados hasta mucho después de que desaparezca la última ruina de este desolador paisaje.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción