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La atmósfera cargada de un viejo hotel de Nueva York cautiva al jurado y se lleva "La Caracola"

El premio Caracola de Alcances al mejor largometraje visto en la Muestra Cinematográfica del Atlántico, fue a parar este año a la producción Hotel room, dirigida por Cesc Gay y Daniel Gimelberg. Para el jurado, los principales méritos de la cinta -una historia en la que cinco personajes bien diferentes coinciden en la misma habitación de un viejo hotel neoyorquino- son "la coherencia estética y argumental, así como su considerable esfuerzo de realización". El público se fue en otra dirección y decidió premiar al cineasta Ramón Barea y su debut Pecata minuta.

El jurado, compuesto por el escritor jerezano Juan Bonilla, el pintor Gonzalo Sicre, el periodista y guionista Santiago Tabernero, el director Alber Ponte y la actriz María Galiana, fue unánime al destacar Hotel room entre "la excelente selección" de seis cintas presentadas a la sección oficial. Galiana añadió una vez conocido el fallo, que los responsables del filme "han asumido con muchísima valentía los riesgos de esta producción". "Tiene un mérito extraordinario hacer cine con cuatro duros y en 16 milímetros, más aún cuando estas carencias quedan salvadas por la imaginación desbordante de los guionistas". "En resumen", apostilló Galiana, "se trata de una película muy sugerente que nos enganchó". Para el guionista, Cesc Gay, Hotel room "nació como un reto, con falta de presupuesto y con mucha imaginación. Se nos ocurrió, después de barajar varias ideas, que una habitación de hotel era un buen punto de partida", informa Efe. "Como nos resistíamos a escribir un guión demasiado fragmentado, por miedo a que terminásemos haciendo una película de cortos, trabajamos sobre la idea del azar, el tiempo y la casualidad". Por otra parte, el premio que se concede tras el recuento de los votos con las preferencias del público fue a parar al cineasta Ramón Barea y su cinta de debut Pecata minuta. "Una historia que transcurre en un convento, en la línea más radical de la Iglesia, y narra el plan de fuga de cuatro monjas contemplativas que llevan a sus espaldas 20 años de encierro voluntario", según la descripción del propio director. El guión de este largometraje, que antes de rodarse fue estrenado como obra teatral con el mismo reparto, es obra de Felipe Loza y el propio Barea. La única coincidencia entre el criterio del jurado y el de los espectadores se dio en el apartado de cortometrajes. Para unos y otros, la pieza de 17 minutos Allanamiento de morada, rodada por Mateo Gil con Eduardo Noriega, Pepón Nieto y Petra Martínez como protagonistas, fue la mejor entre las 11 producciones presentadas, al "conjugar inteligencia, humor y ritmo", según el fallo definitivo. La entrega de los galardones de esta edición del festival tendrá lugar mañana en el transcurso de la ceremonia de clausura del festival, que se celebrará, commo ya es tradicional, en el Gran Teatro Falla de la capital gaditana. La película seleccionada para cerrar el telón de esta XXXI edición de Alcances es la austríaca Los herederos (The inheritors), del realizador Stefan Ruzowitzky.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de septiembre de 1999

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