El alemán que estaba en cuarentena muere de fiebre amarilla

Agencias

La alarma en Alemania por el pánico al virus Ebola ha resultado infundada. La muerte del camarógrafo alemán Olaf Ullmann, ayer en una clínica de Berlín tras un periodo de cuarentena, se debió a la fiebre amarilla, según informó el portavoz del instituto alemán de enfermedades tropicales que realizó el análisis de sangre del fallecido. Ullmann había regresado el domingo de Costa de Marfil, país de la costa occidental de África, donde había estado rodando documentales. Según su esposa, Ullmann se vacunó contra la fiebre amarrilla en 1993. El efecto de la vacuna dura 10 años.Los síntomas que Ullmann padecía, con fiebre, hemorragias internas y deterioro del sistema nervioso junto con las excepcionales medidas de seguridad con que había sido ingresado desataron las especulaciones sobre si la enfermedad que sufría estaba causada por alguno de los más peligrosos virus tropicales, como el Ebola o el Marburg, hipótesis que habían sido descartadas antes de la muerte.

La fiebre amarilla la causa un virus que se transmite por la picadura de un mosquito y es endémica de algunas regiones de América del Sur y de África Occidental. Las autoridades alemanas afirmaron que no ha habido ningún riesgo de contagio ni en Alemania ni entre los pasajeros del avión en que Ullmann llegó al país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de agosto de 1999.

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