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El presidente de Argelia asegura que el Sáhara no va a impedir que mejoren las relaciones con su vecino

El presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, afirmó ayer que confía en que las relaciones con su vecino Marruecos mejoren con el nuevo rey, Mohammed VI, a pesar de las diferencias que ambos países mantienen en torno al problema del Sáhara occidental. "Siempre he pensado que Marruecos no era una amenaza para Argelia; por lo tanto, creo que las relaciones entre nosotros deberían mejorar. Comencé a hacerlo con su majestad [Hassan II], y con la misma tenacidad lo haré con su hijo", afirmó Buteflika, en una entrevista grabada emitida ayer por la Cadena SER. "El futuro del Sáhara está en manos de la ONU, con el informe de Houston elaborado por James Baker, representante especial de las Naciones Unidas; es un problema estrictamente de la ONU", dijo el presidente argelino.

Las relaciones entre Argelia y Marruecos son muy tensas desde hace años por el apoyo que el Gobierno argelino ha venido presentando al Frente Polisario en su reclamación de independencia para el Sáhara occidental, región ocupada por Marruecos desde que dejase de ser colonia española, en 1975. Naciones Unidas logró un alto el fuego en la zona en 1991. Durante los últimos años se ha elaborado un censo de las personas residentes con derecho a voto en el referéndum de autodeterminación, cuya fecha está fijada para julio del 2000. El nuevo rey marroquí es un buen conocedor del conflicto saharaui, del que se ocupó personalmente por encargo de su padre hace ya años.

Buteflika también tuvo palabras de afecto para Mohammed VI, a quien, en señal de respeto, besó en ambas mejillas durante los funerales del domingo. "Tengo mucho afecto por él. Hoy [por el domingo] le he presentado mis condolencias. Soy su amigo; este rey tiene en mí a un verdadero hermano", afirmó el dirigente argelino, quien se desplazó a Rabat para asistir, junto a su primer ministro, Ismail Hamdania, a los funerales por el rey marroquí. Se trataba de la primera visita a Marruecos de un líder argelino en una década, lo que en sí mismo ya constituye un importante síntoma de distensión.

Buteflika y Hassan II tenían previsto reunirse a finales de este mes con el propósito de normalizar las relaciones bilaterales, según confirmó ayer el dirigente argelino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de julio de 1999