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TRAGEDIA EN LA N-VI

Cincuenta bomberos y dos grúas despejaron la autovía

Los 50 bomberos que ayer participaron en la operación de retirada del pórtico de señales que se desplomó en la autovía de A Coruña tras el choque de un camión a las 9.30 se enfrentaron a una tarea tan delicada como difícil.El pórtico pesaba 30 toneladas y medía unos 50 metros de largo. Su altura era de 5,25 metros, 75 centímetros más que el mínimo -4,5 metros- que establece la normativa de la Dirección General de Carreteras para este tipo de estructuras de señalización viaria vertical, según explicó un portavoz del Ministerio de Fomento. La estructura metálica compacta, similar a un puente, se apoya en el suelo sobre dos pies de hierro situados a cada extremo de la autovía. Los paneles con las indicaciones de tráfico estaban soldados al dintel del puente, reforzado con hierros cruzados.

Después de las tareas de rescate, los bomberos empezaron el trabajo para despejar la autovía y permitir que el tráfico se normalizase cuanto antes. Primero levantaron el enorme cuerpo de metal encima de unos castillos de madera, para asegurarse de que no volviera a desprenderse durante esta difícil operación. Luego procedieron a cortar el poderoso soporte metálico con un soplete para facilitar su traslado. "El problema no es levantar los tramos del pórtico con las grúas, sino dónde ponerlos y cómo transportarlos", explicó un agente local.

Traslados en grúa

El trabajo de los bomberos alcanzó su punto culminante hacia las 14.30, cuando una de las tres grúas alzó el primer segmento del pórtico. Dicha parte, de unas cinco toneladas, fue transportada hasta un solar adyacente a la carretera de entrada a Madrid, en una operación que duró aproximadamente 15 minutos.Tras el éxito de esta intervención, los bomberos decidieron cortar el cuerpo metálico en tres tramos en vez de seis, como se había pensado inicialmente. A las 15.15, otra grúa levantó el volquete del camión y media hora más tarde se empezó a remover el segundo segmento del pórtico, que en cinco minutos fue llevado al arcén. Al desplazarlo quedaron a la vista los dos vehículos aplastados en el accidente, el Golf GTI blanco en el que viajaba la víctima mortal del siniestro y el Volkswagen Polo de color rojo.

A las 16.40 la autopista estaba ya prácticamente despejada y los tres carriles de salida en dirección a A Coruña fueron reabiertos, mientras el tráfico en dirección de Madrid pudo reiniciarse media hora más tarde, a las 17.10.

En la operación participaron ocho vehículos de bomberos y tres grúas privadas de 60, 80 y 100 toneladas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de julio de 1999