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Un incendio originado en un vertedero arrasa 140 hectáreas de monte entre Estepona y Casares La alcaldía y la delegación de Medio Ambiente se atribuyen mutuamente la responsabilidad

Un incendio que arrancó del vertedero de Estepona (Málaga) arrasó 140 hectáreas de pinar y matorral en Sierra Bermeja, al Oeste de la provincia. El fuego, que se inició a las 19.10 horas del miércoles, quedó controlado en la tarde de ayer, tras unas labores de extinción especialmente arduas en las que participaron 326 personas. Las dificultades vinieron dadas por la combinación de dos factores: el fuerte viento de Levante que soplaba sobre la sierra y su escarpado relieve. El ataque directo, por tierra, era imposible, y las turbulencias obligaban a los helicópteros a descargar el agua desde muy arriba, con lo que su efectividad quedaba muy mermada. No hubo daños personales, y desde el punto de vista ambiental los perjuicios no resultaron irreparables, porque el pinar devastado era de repoblación. Pero había áreas de gran valor ecológico amenazadas por el incendio: el Valle del Genal, el pinsapar, el bosque mediterráneo del Monte del Duque, el Paraje Natural de Los Reales... Ninguno de estos espacios quedó dañado, lo que no ha impedido que se alcen agrias discusiones acerca de a quién han de pedirse cuentas del siniestro. Ignacio Trillo, delegado provincial de Medio Ambiente, señaló que, por ley, los vertederos deben rodearse de un cortafuegos suficientemente ancho para evitar que las llamas salgan del recinto; "en Estepona esto no se cumple", dijo. Añadió que no existen los preceptivos depósitos de agua ni se compacta la basura con una capa vegetal, como está legislado. El delegado hizo constar que la policía autonómica ha abierto ya dos expedientes sancionadores por incumplir la normativa de incendios; anunció que hay una investigación en marcha, y que "el siguiente paso lleva a la Fiscalía de Medio Ambiente". El alcalde en funciones de Estepona, Jesús Gil Marín, se negó a asumir responsabilidad alguna. "El vertedero linda con un monte público, de la Junta, y las medidas de seguridad son cosa suya", explicó. Insistió en que ha intentado sellar el vertedero, aunque sin éxito, y apeló a la promesa de la Junta de cerrar los basureros lo antes posible. "La planta de residuos de la Costa del Sol", dijo, "debía estar funcionando desde junio". Cuando se pidió la razón de este retraso, contestó "que se lo pregunten al alcalde de Casares", es decir, a Francisco Herrera, del GIL. Era el Ayuntamiento de Casares el que debía dar la licencia de apertura de esta planta, y hasta ahora la ha negado, según el concejal independiente Diego Ledesma, porque la obra no se ajusta al proyecto previo. Francisco Zamorano, senador del PSOE, dio otra versión: aseguró que la alcaldía no concedía el permiso basándose en "exigencias ajenas al Plan de Residuos Sólidos". Otras fuentes relataron que el ayuntamiento exigía, como compensación, el asfaltado del camino que unía la planta con la carretera, algo ilegal por tratarse de una vía pecuaria. Ledesma negó este último extremo. Trillo recordó que la planta de residuos es competencia de la mancomunidad de municipios de la Costa del Sol, presidida por Jesús Gil y Gil, y que el vertedero es competencia del ayuntamiento de Estepona, "que hasta ahora no ha dejado de echar basuras", lo que impide que la Junta pueda sellarlo efectivamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de julio de 1999