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Juzgada una ginecóloga por la muerte de un bebé en un parto natural

El fiscal solicitó ayer en la Audiencia de Barcelona tres años de inhabilitación y 20 fines de semana de arresto para la ginecóloga de origen alemán Ursula Ortrud Lindeman, a la que acusa de un homicidio imprudente por la muerte de un bebé durante un parto natural en el domicilio materno. De forma alternativa, el fiscal tipificó los hechos como un delito de aborto por imprudencia grave y reclamó también una indemnización de cinco millones de pesetas. Unas 50 madres se concentraron frente al Palacio de Justicia de Barcelona en solidaridad con la acusada. Una de las pancartas rezaba: "Mil niños, mil gracias, Ortrud", en referencia al millar de partos en casa que ha atendido la acusada. El fiscal considera que la actitud supuestamente delictiva de la acusada se produjo al permitir que la madre estuviese 20 horas dilatando hasta que rompió aguas y decidió trasladarla a una clínica de Barcelona el 5 de julio de 1997. Allí se le practicó una cesárea y se le extrajo el cadáver de una niña de 3,5 kilos.

Los padres, personados como acusación particular, acusan a la doctora de prolongar la presencia de la madre en el domicilio, y la defensa recordó que el parto no ofrecía ninguna complicación y que la ley permite a los padres elegir la forma de atención médica que crean más conveniente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de julio de 1999