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MUJERES

El velo islámico facilita las infracciones al volante

La mitad de las mujeres que conducen en Al Jaimah, la capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), carecen de permiso de conducir. Algunas, sin embargo, llevan con ellas el permiso de una amiga. Si la policía les para exhiben ese documento y el agente, hasta ahora siempre un varón, no se atreve a pedirle que se quiten el velo islámico para comprobar que la fotografía que figura en el carné corresponde con la de la conductora. Aunque suelen ser de menor importancia que los hombres, las mujeres también provocan accidentes de tráfico en esa próspera monarquía petrolera. El director del departamento de tráfico de la policía, el coronel Hassan Al Briaki, señaló al diario Gulf News que en 1998 las mujeres al volante estuvieron involucradas en 116 incidentes pequeños mientras que los hombres protagonizaron 2.428 accidentes de mayor envergadura.

Al Briaki ha encontrado una solución para poder controlar eficazmente a las infractoras: crear una brigada femenina cuyas agentes no dudarán ordenar a las conductoras que se levanten el velo.

Otra solución, a más largo plazo, consistiría en fomentar las autoescuelas para mujeres. El coronel Mohamed Askar, responsable de los coches patrullas, indicó a Gulf News que el año pasado se habían sacado el permiso de conducir en los Emiratos 2.440 hombres y tan sólo 207 mujeres.

En algunas monarquías del Golfo, como en Arabia Saudí, las mujeres no están autorizadas a conducir y años atrás se han llegado a producir algunas manifestaciones espontáneas revindicando ese derecho.

Algunos periódicos locales se preguntan sí, después de la brigada policial femenina, no será necesario poner en pie otros cuerpos integrados exclusivamente por mujeres para poder controlar, por ejemplo, la entrada a las salas de examen de las universidades dónde, se supone, el velo islámico permite también que algunas estudiantes sean sustituidas por sus hermanas o amigas mayores que ya han acabado la carrera.

También sucede lo mismo en los cines que proyectan películas para adultos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de julio de 1999