Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aguilar sacrifica poder inversor en Córdoba Los socialistas gestionan el 52,04% de los gastos previstos en la prórroga del presupuesto

El precio de las alcaldías. Las alianzas electorales para formar gobierno obligan a los partidos a realizar malabarismos políticos y cálculos económicos para equilibrar los intereses mutuos. Los socios minoritarios suelen rentabilizar el apoyo político reservándose las parcelas más inversora y significativas.Tanto la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar (IU), como el alcalde de Almería, el socialista Santiago Martínez Cabrejas, han tenido que desprenderse de la gestión urbanística. En Granada, Córdoba y Almería, los partidos mayoritarios han sacrificado parte de la capacidad inversora de sus presupuestos por acceder al poder político de la alcaldía.

El análisis presupuestario del pacto firmado en Córdoba entre IU y PSOE se complica por la nueva configuración competencial y por el hecho de contar con unos presupuestos prorrogados respecto a 1998, ya que el gobierno municipal del PP no logró obtener los apoyos suficientes para sacar adelante su diseño presupuestario para este ejercicio. El reparto de áreas entre IU y PSOE tras el acuerdo poselectoral trata de reflejar la representación que cada uno de los grupos tiene en la corporación municipal, donde la federación de izquierdas cuenta con nueve ediles frente a los seis concejales socialistas. De este modo, la organización es el grupo mayoritario con un 60% de representación, mientras que el PSOE se queda en un 40%. Este reparto de fuerzas es el que se ha tenido en cuenta para componer la comisión de gobierno, en la que IU cuenta con seis representantes -la alcaldía y cinco tenencias de alcaldía- y el PSOE con cuatro, entre ellos la primera tenencia de alcaldía, que ocupa el candidato socialista al Ayuntamiento de Córdoba, José Mellado. A la hora de contabilizar el gasto corriente y las inversiones de la corporación municipal, que se recogen en el gráfico adjunto, se mantiene el mismo criterio de proporcionalidad que ha marcado la composición del gobierno, aunque sin contar en las inversiones del Ayuntamiento las transferencias que realiza a las empresas municipales. La alianza entre IU y PSOE contempla la creación de siete nuevas concejalías -en algunos casos son desdoblamiento de las existentes-, lo que dificulta la cuantificación presupuestaria que recibirán. Partiendo del reparto de fondos conforme a las cuotas establecidas en el pactos, cada grupo ve incrementada su participación municipal en el gasto y la inversión al considerar las empresas y organismos autónomos que ostenta. Pese a tener sólo el 40% teórico del poder político, el partido socialista cuenta con un gran peso económico en el reparto de presupuestos. La razón principal es la consecución por parte del PSOE de la Gerencia de Urbanismo y la empresa municipal de la vivienda (Vimcorsa), dos organismos con gran presupuesto inversor, que le aseguran la gestión del 47,93% de los 6.112 millones de pesetas, que configuran el capítulo inversor del presupuesto. Asimismo, la empresa gestora de los terrenos liberados por el soterramiento del ferrocarril (Telfeco) tiene un gran capítulo en el apartado de gastos lo que beneficia en el balance final a los socialistas. El PSOE maneja el 54,77% de los gastos corrientes del presupuesto municipal de Córdoba. En cuanto al personal, el número de trabajadores dependientes de IU muestra un notable desequilibrio a favor de la federación, cuyas áreas absorben a 2.446 trabajadores, casi el doble que las socialistas. Esta desigualdad obedece a la gestión de empresas municipales como Sadeco, responsable del saneamiento y la limpieza, que cuenta con 700 empleados, o Aucorsa (transporte público), que tiene una plantilla de 320. En contraste, los socialistas no cuentan con gran personal sino con empresas gestoras o de gran proyección en la vida social de la ciudad, como Telfeco o la Gerencia de Urbanismo, que mueven un gran presupuesto aunque sólo cuenten con 121 trabajadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999