Aquel caballo sin bautizar
Este dúo -ex trío-, que debe su popularidad a un caballo sin bautizar, continúa rememorando en vivo y, sobre todo, para sus cómplices en edad las páginas de un country rock tan edulcorado e ideal que ya fue imposible cuando estalló, en los primeros setenta. A la vuelta del reloj implacable, el directo de fin de siglo deja a sus dos autores en un nivel de dignidad apañada, desempolvando con salero y convicción una veintena de canciones de esas que, al volverlas a oír, se recuerdan al instante. Only in your heart, Mirror to mirror, Lonely people o la citada Horse with no name volvieron a situarse por unos minutos en el candelero para prender la llamita en los corazones de los ahora canosos y que entonces creyeron a pies juntillas en la lírica de los sonidos acústicos y los juegos de voces. Éstos, por cierto, son los que han salido peor parados con el paso del tiempo: aquella cristalinidad en el empaste, esos coros angelicales y ese soniquete que remitía inmediatamente al área de L. A. han perdido brillo. América continúa su carrera sin prisa, pero sin pausa, con la inestimable colaboración de sus fans de siempre.
America
Dewey Bunnell (voz, guitarra y teclados), Gerry Beckley (voz y guitarra), Willie Leacox (batería), Brad Palmer (bajo) y Michael Woods (guitarra). Sala Arena. 3.200 pesetas. Madrid, lunes 14 de junio.


























































