EL SILBIDO, LENGUA Y ANTROPOLOGÍA
Dar o producir silbos o silbidos no es cualquier cosa. Al menos, no si se ha nacido en la Gomera, donde constituye su más arraigada seña de identidad. Tal es así, que el presidente del Cabildo (gobierno insular), Casimiro Curbelo, pretende que el silbo sea declarado Patrimonio de la Humanidad. De esta forma, la corporación que preside Curbelo responde a la solicitud realizada previamente por el catedrático de Filología Hispánica Ramón Trujillo, que ha impartido una conferencia magistral sobre el silbo gomero, destacando el "interés científico que despierta tanto desde el punto de vista antropológico como lingüístico", algo que a su juicio ha dificultado el estudio de esta clase de lenguajes, semejantes en muchos aspectos a otros lenguajes tamborileados que son abundantes en África. "No es frecuente que los antropólogos sepan lingüística, ni los lingüistas, antropología", puntualizó Trujillo. Los gomeros, habitantes de una isla con una orografía tremendamente compleja, consolidaron el silbo como su principal medio de comunicación, construyendo un lenguaje que les permitiera hablar sin necesidad de cruzar los profundos barrancos que se multiplican por la isla. En la actualidad, el Cabildo insular está adoptando numerosas medidas para recuperar algunas señas de identidad, por lo que se han puesto en marcha concursos de jóvenes promesas del silbo.-


























































