Seis heridos en un nuevo ataque con armas de fuego en un instituto de Atlanta

El atentado se produce cuando se cumplía un mes de la matanza de Denver

La sangre volvió ayer a correr de nuevo en un instituto de EEUU. Justo cuando se cumplía un mes de la matanza de Denver y Bill Clinton se aprestaba a viajar a esa ciudad para reunirse con las familias de las víctimas, un estudiante de 15 años abrió fuego en el instituto Heritage, de Conyers, un suburbio de clase media de Atlanta (Georgia). Seis condiscípulos resultaron heridos, uno de ellos, una muchacha, de gravedad. Clinton calificó el incidente de "profundamente perturbador" y pidió a los estadounidenses "unidad para proteger a nuestros hijos de la violencia".

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El tiroteo de Atlanta ocurrió hacia las ocho de la mañana, hora local, recién abiertas las puertas del instituto Heritage. Faltaban minutos para el comienzo de las clases, las últimas del actual curso, cuando un muchacho de 15 años, armado con un revólver del calibre 22 y un rifle del mismo calibre, disparó repetidamente contra un grupo de condiscípulos. "Creí que eran petardos hasta que vi a un montón de chicos corriendo aterrorizados hacia mí", declaró Tony Gray, profesor de Matemáticas.El atentado tuvo lugar en un área de descanso próxima a la cafetería, donde numerosos estudiantes terminaban de desayunar. El autor de los disparos, según William Britt, un estudiante que fue testigo de la escena, colocó luego el revólver en su propia boca, "como si fuera a suicidarse". Pero o no llegó a apretar el gatillo o el arma se le encasquilló, por lo que salió corriendo hacia el despacho del director, Cecil Brinkley, y allí se entregó.

Cinco de los heridos fueron alcanzados en órganos no vitales, y la sexta, una chica de 15 años, recibió un balazo que le perforó los intestinos. Pero anoche no peligraba la vida de ninguno de ellos, según informaron las autoridades de Conyers. El asaltante fue detenido y trasladado a las oficinas del sheriff local. Según los testimonios de varios de sus compañeros, es un chico cuya familia tiene armas en casa.

Janet Reno, la fiscal general de EE UU, declaró su temor a que el suceso de Conyers fuera un calco del de Columbine. El instituto Heritage, de unos 1.300 estudiantes, no tiene detectores de metales en las entradas del centro, pero cuenta con un guardia de seguridad y cámaras de vigilancia.

El nuevo tiroteo volvió a conmocionar a EE UU, que se preparaba para recordar con numerosos actos la matanza del del instituto Columbine, en Littleton, un suburbio de clase media de Denver, de la que se cumplía un mes. En aquel incidente, los dos asaltantes mataron a tiros y bombazos a 12 alumnos y un profesor antes de suicidarse. Clinton se preparaba para viajar a Littleton y entrevistarse allí con las familias de las víctimas cuando recibió la noticia del incidente de Atlanta.

Clinton llevó a Denver el mensaje de que la ola de violencia escolar en EE UU es fruto tanto de la explosión de imágenes violentas en el cine y la televisión como de la facilidad con la que los muchachos pueden acceder a las armas. Antes de emprender el vuelo hacia la ciudad de Colorado, el presidente instó al Congreso a aprobar la legislación contra la violencia escolar propuesta por la Casa Blanca.

El suceso de Atlanta incrementó la presión sobre la mayoría republicana, que, cambiando de actitud respecto a hace una semana, aprobó ayer mismo en el Senado la obligatoriedad de que todos los compradores de armas en ferias ambulantes tengan que pasar un examen sobre su historial.

La medida, aprobada por 79 votos frente a 29, es, sin embargo, muy poca cosa. Al cabo de 24 horas de solicitada el arma, el vendedor podrá entregarla, aunque el examen sobre el historial del solicitante no haya sido completado por las autoridades policiales locales.

Al conocer las noticias de Atlanta, Michel Shoels, padre de Isaiah, una de las víctimas mortales del instituto Columbine, expresó en voz alta lo que sin duda sentían muchos norteamericanos: "Desde el principio dije que lo de Columbine iba a repetirse una y otra vez". Tom Mauser, padre de Daniel, otro de los chicos muertos en Littleton, expresó su deseo de reunirse en privado con Clinton durante la visita del presidente. Desde la muerte de su hijo, Mauser hace activa campaña contra la Asocioción Nacional del Rifle (NRA) y ha formado un grupo llamado Alternativas Sanas a la Epidemia de las Armas de Fuego.

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