FERIA DE SAN ISIDRO

Barrera: "Tenía una asignatura pendiente que creo he aprobado"

La publicidad y otros accidentes de la vida ajetreada prometían un duelo a capa y espada, nunca mejor dicho, entre el veterano y el joven. De un lado, Ponce; del otro, Abellán. Y en esto llegó Barrera y el ajetreo... para los pollos. "He estado a gran altura. Lástima que la espada ha ido caída; de lo contrario, el triunfo estaba ahí", dice a modo de saludo. "Con lo de hoy, creo que ha sido como lo que te pasa en la escuela. Cuando tienes una asignatura pendiente y vas insistiendo un año tras otro, al final se hace una montaña. Con lo que ha ocurrido esta tarde ya he saldado un cuenta pendiente. La gente se ha dado cuenta de mi toreo y estoy seguro de que la próxima vez será más recceptiva", comenta el valenciano de un tirón. Pues eso, cuenta saldada.Más calmado, Barrera inicia un paseo apresurado por cada una de sus dos faenas. "La gente ha visto que me he tirado con todas las ganas y a por todas", insiste sobre el tema de la espada , la pregunta mal respondida del examen de antes. "A mi primer toro, que era bueno, le he dado pases largos y le he obligado mucho. Han sido unas tandas muy rematadas y a mi modo de ver perfectas", dice dejando que el entusiasmo transpire. Con el segundo, cambian las cosas y, de paso, hasta el tono de voz: "Era muy soso. Por la derecha se ha acostado y por la izquierda, algo le he podido sacar. Luego, con el tema de la luz [desde los tendidos una voz ha reclamado una y otra vez que se encendieran los focos], y ya de por sí con la escasa movilidad del toro... no ha habido manera de más". Sobre el encierro en general, Barrera se limita a calificarlo de irregular y apunta: "Quizás de los de Samuel se esperaba más".

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Peligroso

Y, en efecto, tanto Ponce como Abellán esperaron más, mucho más. "A mi segundo, le he sacado tandas buenas con la derecha, ligadas, con la mano baja y hasta atrás. Con la izquierda apretaba más y le costaba entrar", inicia para describir lo que de mejor dio la tarde para el de Chiva. "Del primero sólo puedo decir que era muy peligroso", continúa justo antes de hablar otros asuntos. "Nunca ha habido conexión con los tendidos. Además, cuando existe cierta predispoción por parte del público..." y en los puntos suspensivos deja el pesar una tarde aciaga. "Pero, bueno, aquí en Madrid ya se sabe. Es muy difícil...tiene que haber toros, que lo entienda el público...".

El que abría plaza y se estrenaba como matador en Madrid es ya todo él desolación. "Ha sido completamente imposible. El primero era de condición muy mala. Ni que lo piques así o de la otra manera... ni que te emplees de un modo u otro... cuando es malo es malo", afirma rotundo. ¿Y el otro? "¿Era un toro?". Pregunta por pregunta. "Parecía una pared. En general, todos se han movido poquísimo. Cuando me apunté a esta corrida era porque había garantías de movilidad y, sin embargo...".

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