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Campaña de los ultraortodoxos en favor de Netanyahu

Los partidos ultraortodoxos religiosos se han lanzado a la calle para salvar la candidatura de Benjamín Netanyahu pocas horas después de que los sondeos anunciaran que está 17 puntos por debajo de su rival, el laborista Barak.Netanyahu, que ha reconocido ante sus íntimos que ha perdido la batalla electoral, recibió ayer el anuncio de la inminente llegada a Jerusalén del millonario australiano Joseph Gutnick, dirigente y mecenas de la comunidad fundamentalista Habad, instalada en 33 países.La llegada de Gutnick, que ya jugó un papel importante en la campaña de 1996, ha movilizado a las organizaciones de colonos y a las formaciones religiosas radicales -Unidad Torah Judaísmo y Partido Nacional Religioso- que intentan cerrar el paso a la izquierda.

La religión está en la calle, como lo estuvo el pasado mes de febrero, cuando más de 250.000 ultraortodoxos ocuparon el centro de Jerusalén para protestar por las sentencias del Tribunal Supremo que de manera reiterada venía recortando sus derechos. Centenares de militantes de formaciones fundamentalistas religiosas con pancartas repartían ayer por la mañana propaganda en favor de Netanyahu y contra Barak.

Organizaciones laicas estudiantiles han salido a su encuentro. Los universitarios intentan desde ayer frenar esta oleada de publicidad electoral místico-política. Son miembros del recién nacido comité de Estudiantes por la Responsabilidad Nacional. No militan en ningún partido. Tienen un sólo objetivo: impedir el triunfo de la derecha.

"Vota a Barak, a Mordejai, a Beguin, al futbolista Ojana, al escritor Os, a ti o a mí... a cualquiera menos a Netanyahu". La confrontación entre religiosos y laicos, que se había mantenido al margen de la campaña electoral, ha irrumpido con virulencia en Israel. Es la última oportunidad de Netanyahu. Aspira a convertirse en salvador del judaísmo. La táctica ya la usó con éxito en los comicios de 1996. Pero ahora todos dicen que es demasiado tarde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de mayo de 1999