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Una jueza conservadora rivalizará con Guillem Vidal para presidir el Tribunal Superior de Justicia

Dos candidatos de signo muy distinto han anunciado que optarán a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que saldrá a concurso este mes. Son el progresista Guillem Vidal, que ocupa la presidencia desde 1994 y optará a la reelección, y Maria Eugènia Alegret, magistrada de la Sala 16 de lo Civil de la Audiencia de Barcelona y militante de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM). El nombramiento es totalmente discrecional y las posibilidades de ambos se presentan muy equilibradas.

La gestión de Guillem Vidal al frente de la presidencia del TSJC es elogiada incluso por magistrados distantes de sus planteamientos. "Lo ha hecho muy bien, pero creemos que Maria Eugènia Alegret lo puede hacer todavía mejor", explica Daniel de Alfonso, portavoz de la APM en Cataluña. El secretariado de esta asociación se reunirá el próximo día 11 para designar formalmente a Alegret. Jueces para la Democracia, la asociación judicial de carácter progresista a la que pertenece Vidal, ya lo designó el pasado 15 de abril. Guillem Vidal asegura que opta a la reelección "porque todavía hay unos objetivos pendientes", como hacer que la justicia sea más abierta a la ciudadanía y lograr una plantilla estable de jueces y magistrados. También considera que la Sala de lo Civil y lo Penal del TSJC ha de dejar de estar infrautilizada y debe adquirir más competencias, y que la oficina judicial ha de modernizarse e informatizarse plenamente. Según el actual presidente, todo esto no es posible sin unos edificios judiciales nuevos o renovados. Por su parte, los defensores de la candidatura de Alegret afirman que "es una mujer que tiene el TSJC en la cabeza y que conoce todos los entresijos y problemas de los juzgados de Cataluña". Alegret ha sido vocal de la sala de gobierno del TSJC desde su constitución y durante estos cinco años ha mantenido muchas veces posturas opuestas a las de Vidal en asuntos cotidianos de gestión. Para optar al cargo se requieren 10 años en la categoría de magistrado y conocer derecho civil catalán. El pleno del Consejo General del Poder Judicial, que será el que acuerde el nombramiento, está compuesto por 20 vocales más el presidente. Catorce vocales son nombrados a partes iguales a propuesta del PP y del PSOE, por lo que en este nombramiento decidirán, con toda probabilidad, los otros seis vocales: cuatro los propusieron los partidos nacionalistas y los otros dos Izquierda Unida. Así las cosas, diversas fuentes coinciden en que esta marcada dualidad entre un candidato progresista y una conservadora puede servir a algún otro candidato no tan marcado para erigirse en la tercera vía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 1999

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  • La composición del poder judicial hace que el nombramiento se presente muy ajustado