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Madrid y Toledo acogen un congreso sobre Américo Castro

,Pluralidad y convivencia contra identidad sectaria (es decir, nacionalista); tolerancia y cultura contra el abuso de poder. Éstas fueron algunas de las claves que marcaron el pensamiento del humanista e historiador Américo Castro. La figura legendaria del hispanismo vuelve hoy al primer plano del debate intelectual: el foro internacional de especialistas y escritores Américo Castro, revisiones de la memoria se presentó ayer, en Madrid, entre referencias a su olvido, a su modernidad y a la vigencia de sus críticas.

Las sesiones se celebran desde hoy y hasta el jueves en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, y se cerrarán el viernes en la Sinagoga del Tránsito de Toledo, con un coloquio sobre Sarajevo, un concierto y la instalación de la obra Barreras visuales, que la artista Darya von Berner, fundadora del Proyecto Público, colocará sobre las aguas del río Tajo.

Organizado por el Círculo, el Ministerio de Cultura y el Centro Juan Carlos I de la New York University, el congreso que coordina el profesor de Princeton Eduardo Subirats contará con las intervenciones de, entre otros, Juan Goytisolo y el propio Subirats (ambos hablan hoy, a partir de las 19.00, en el Círculo), aunque el caos de Barajas les impidió ayer llegar a tiempo para la presentación de las jornadas.

Sí asistieron el director del Círculo, César Antonio Molina (que auspició el congreso junto al ex director general del Libro, Fernando R. Lafuente), y varios conferenciantes. El profesor de la George Washington University Christopher Britt, que leerá esta tarde el texto Seamos dueños de nuestra historia, subrayó que Castro ofrece "una visión desmitificadora de los viejos mitos nacionales y de los que se crean desde el 98 en adelante", y se congratuló de poder ayudar a reconstruir "una memoria cuyo valor máximo es la tolerancia".

"Figura central"

James Fernández, de la NYU, recordó el olvido que sufre Castro entre un hispanismo del cual sigue siendo "figura central", y achacó ese desprecio a diversas fuerzas, pero sobre todo a la manipulación ejercida por los que creen en "ese supuesto hecho diferencial de España".También intervinieron el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Julio Rodríguez Puértolas (que hablará el jueves sobre La Celestina), y el diplomático José María Ridao, quien cerrará las sesiones madrileñas con la conferencia titulada Los laberintos de la identidad.

Ridao se refirió ayer a ese crucial concepto de identidad al decir que el gran valor de Castro fue someter a una crítica radical "el carácter milenarista y religioso de los mitos identitarios".

Para Ridao, tanto los nacionalistas vascos como los balcánicos andan metidos ahora en una nueva espiral de sectarismo semejante a la que emprendieron los cristianos españoles al expulsar a los judíos (1492) y moriscos (1609), en lo que Castro llamó "la primera espiral sectaria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de mayo de 1999