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Reportaje:CIBERNÉTICA

"Quake", disparar a todo bicho viviente

Si uno busca menos empanada social y más adrenalina para resarcirse de los abusos de jefes y profes en la oficina o en el cole, entonces lo suyo es el Quake II. Esto es: dispare a todo bicho viviente antes de que le metan el puro a usted. Escenario gótico-cibernético, aires Blade Runner: escaleras, cuevas y pasadizos húmedos y oscuros a mansalva. Por el camino uno va topándose con kits médicos para curarse las heridas, mochilas con armas cada vez más mortíferas y armaduras diversas para protegerse del enemigo.Una guerra sin cuartel. Allá dónde veas algo moverse dispara sin preguntar. De hecho tú no eres un personaje, sino un arma: lo único que ves es la punta de tu cañón.

Lo divertido es jugar en red, es decir, con otros jugadores. Este enviado especial al videojuego de última generación lo ha probado con Pep Sánchez y Elena Avellaneda, colaboradores del Ciberp@ís, y ha salido trasquilado, por más que sus pacientes Virgilios en esta selva oscura y virtual le perdonasen con frecuencia la vida. La experiencia desarrolla un sentido espacial que el neófito no tiene. "Te estoy viendo", te suelta el experto y para cuando tu has conseguido girarte, él vete a saber dónde para.

Quake II tiene un punto gore: cuando le das, el enemigo salta en pedazos -cabeza por un lado, tronco y extremidades por otro- y lo deja todo perdido de sangre. Además, el cadáver no desaparece, sino que se queda en el lugar del asesinato para confundirte la próxima vez que pases por ahí.

En fin, la violencia. Todo sea dicho, no exenta de cachondeo. Los especialistas disputan sobre qué supuestas consecuencias pueden derivarse de un juego así. A los no especialistas sólo nos cabe poner al personal en guardia contra el mareo físico: tantas subidas, bajadas y giros con la cara amarrada a la pantalla pueden provocar momentáneas pérdidas de equilibrio.

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