Por alusiones
en la carta del 16 de marzo que firma Ernesto García Cañas queriéndome recordar las circunstancias en que se hizo la actual Constitución y loando su amor a la democracia y a la pluralidad de opiniones, solamente puntualizar que si, como bien dice en su discurso, "este país se declaró no confesional", no haga trampas y entienda que lo que él llama "enseñanza religiosa escolar", que arropa con el artículo 27 de la Constitución, en ningún caso puede identificarse exclusivamente con la "enseñanza religiosa católica", que es la beneficiada política y económicamente de manera estatal frente a las demás confesiones existentes; y que entienda que hay personas, como la que esto escribe, que consideran que la religión católica, por respeto a la pluralidad confesional y aconfesional, debe salir del ámbito escolar público.También recordarle que la Constitución actual es mejorable, si es que no seguimos -citándole otra vez- "en un momento histórico difícil para España" que nos impide salir del nacionalcatolicismo, reiterarle mi fuerte convencimiento de que ningún poder civil y político debe servir a ningún poder religioso determinado y añadirle, por último, que no responde a ninguna de las preguntas que hice públicas en mi anterior escrito que aconsejo relea con mejor ánimo, al mismo tiempo que le pido que respete mi derecho a no comulgar con ruedas de molino.-


























































