Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El escritor Amin Maalouf ve a Lorca como el símbolo de la "literatura martirizada"

Federico García Lorca ha sido un auténtico "puente" entre las culturas de Oriente y Occidente y verdadero "símbolo de la literatura martirizada". Así lo afirmó ayer en Granada el escritor Amin Maalouf (Líbano, 1949) durante la presentación de su último libro, el ensayo Identidades asesinas, que trata sobre el fanatismo entre etnias, razas o religiones. Maalouf, que visitó la casa natal de Lorca en Fuente Vaqueros, aseguró que el conflicto entre Oriente y Occidente es, en realidad, el conflicto entre el humanismo y la intransigencia de cada cultura. "Estoy realmente emocionado de estar aquí", dijo Maalouf. "La figura de García Lorca es emblemática para mí desde que empecé a escribir: es un símbolo de la literatura martirizada". El autor de León el Africano expresó su devoción por el granadino durante la más de una hora que duró la visita sin escamotear una explicación sobre los documentos del poeta exhibidos allí. "Lorca supo reflejar muy bien lo que significó el encuentro entre las civilizaciones oriental y occidental, y también el cisma que hubo entre ambas culturas: él expresó muy bien esos conflictos, que no son entre Oriente y Occidente, sino entre el humanismo y el fanatismo de Oriente y el humanismo y el fanatismo de Occidente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de marzo de 1999