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Pablo Palazuelo cree que "la forma contiene una realidad virtual"

El artista expone en Madrid obras inéditas

El "misterio de la forma" lleva al artista Pablo Palazuelo a encerrarse en el taller y producir nuevas "familias" de esculturas, dibujos y guaches, que presenta esta tarde en las salas del Museo Casa de la Moneda de Madrid (Doctor Esquerdo, 36). Palazuelo, de 83 años, expone material inédito junto a los dibujos preparatorios de la medalla que diseñó al recibir en 1994 el Premio Tomás Francisco Prieto. "Una forma contiene dentro una realidad formal, virtual, unas formas inacabables en potencia, y eso es bastante misterioso".

Rosa Queralt, comisaria de la exposición de Pablo Palazuelo, que estará abierta al público a partir de mañana y hasta el 16 de mayo, se refirió ayer a la "inmensa energía tan bien utilizada" del artista que se refleja en su obra. "Es el artista de la generación de los mayores que está más en forma, con una entrega absoluta, una vigilancia constante y exigencia en el trabajo".El montaje de las obras de los últimos cinco años parte de la antológica del Museo Nacional Reina Sofía de 1995, con piezas inéditas de escultura y las series de guaches Sydus, Nymph y Seedling. También se exponen los dibujos preparatorios y moldes de la medalla que diseñó para la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

"Mi gozo en el trabajo que estoy haciendo y también mi fascinación; es como si tuviera un misterio delante mío a descifrar. Las formas van más allá de sí mismas", declaró Palazuelo al presentar sus últimas obras. Desde su primera exposición en 1955, en la galería Maeght de París, el arista dice que mantiene las mismas inquietudes, "desde que descubrí mi sistema de trabajo o concepción plástica, mis ideas sobre la forma, el problema o el misterio de la forma, de la transformación, el paso de unas formas en otras en una infinita variedad".

Misterio

Palazuelo dice que el misterio de la forma es una prioridad para el artista, sea escultor, arquitecto, músico o pintor. "Cuando las formas se agotan o se repiten, para algunos, es que se han agotado porque no ve aquello que está dentro de la forma, que es otra forma que quiere manifestarse".

En este proceso complejo, Palazuelo entra en "la latencia en las formas, esa realidad virtual que es la potencialidad para producir descendientes de las formas sin cuento". Son las variaciones o lo que el artista llama "familias" que son "generaciones generadas por determinadas formas". Como ejemplos de formas en la naturaleza, que se pueden rastrear en las series de guaches, el artista se refiere al gusano de seda, con "sus variaciones sobre una forma que se metamorfosea". "Es un gran misterio, muy fascinante y atractivo para un artista, un ingeniero o un científico". Para el artista, "todas las formas de la naturaleza son geométricas, aunque no nos lo parezcan". Y explica las formas vegetales de las flores o las cáscaras de los moluscos como geometrías puras, aunque se deformen por ataques externos o el entorno. "La geometría se utiliza desde siempre, no es invención de las vanguardias históricas".

Palazuelo, para quien el hombre no es un creador, sino un descubridor, y el artista imita a la naturaleza por una mímesis profunda, se encuentra con otro elemento que convive en su trabajo: la curiosidad. "Es una desvelación de la realidad. En el fondo, todo se reduce a una gran curiosidad y descubrimiento de algunos aspectos de la realidad".

En lugar de pintar "una manzana y una botella de vino tinto", como alusión a sus comienzos figurativos, Palazuelo recordó ayer su afición y atracción "por las cosas raras", como en sus tiempos de París con el cubismo y Picasso.

"Era una curiosidad muy fuerte; el indagar en esas cosas me producía un gran placer, y el imitarlo, sin ser copista, una gran emoción plástica, como cuando te asomas a un precipicio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 1999