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Los mismos "fontaneros" que envió Nixon al edificio Watergate entraron en la Embajada de Chile en 1972

En un nuevo fragmento de cinta magnetofónica de los archivos del caso Watergate que acaba de salir a la luz pública, el ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon habla sin tapujos sobre el allanamiento de la Embajada de Chile en mayo de 1972. Según revelan las grabaciones, Nixon califica el robo, realizado por el mismo equipo que entrara semanas más tarde en las oficinas del Partido Demócrata en el edificio Watergate, como un intento ridículo para que pareciera una operación de la CIA (Agencia de Inteligencia de EEUU). En mayo de 1973, Nixon confesó a su abogado: "La entrada en la Embajada de Chile, eso fue parte del plan de los ladrones, como tapadera". No obstante, también en las cintas se escucha a Nixon diciendo a su asesor militar Alexander Haig: "Hay veces, ¿sabes?, en las que, por Dios, autorizaría cualquier método para conseguir un fin en el extranjero, el allanamiento de una embajada y todo eso".La entrada de los fontaneros de Nixon en la embajada chilena se produjo el 13 de mayo de 1972. Para entonces, Nixon ya había dado órdenes a la CIA de que contribuyera a la desestabilización del Gobierno de Salvador Allende, que habría de ser aplastado por el golpe de Pinochet en septiembre de 1973.

Nixon acusa también a su asesor John Dean de haber orquestado la entrada en la embajada chilena, que, hasta ahora, era un caso sin resolver en un cajón de la policía de Washington. Dean ha negado ser el responsable.

En los Archivos Nacionales de Washington hay 3.600 horas de grabaciones efectuadas por el sistema de escuchas de Nixon en la Casa Blanca. Su publicación se hace a ritmo de cuentagotas, y ésta es la primera vez que las transcripciones se difunden por Internet. En otros fragmentos, también publicados el jueves, Nixon justifica el uso de agencias federales para espiar a ciudadanos americanos simpatizantes con la izquierda, y discute con un asesor sobre si darle a un contribuyente republicano la Embajada de Bélgica, pero "sólo si dona un cuarto de millón de dólares".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de febrero de 1999