Un británico crea un sistema que detecta los fallos por el "efecto 2000"

Patrick Bossert, de 30 años, el británico que se hizo famoso a los 12 años al resolver el enigma del cubo de Rubik -el rompecabezas de colores que hizo furor en los años setenta-, ha decidido acabar ahora con el efecto 2000. Su sistema, denominado Delta-T, incluye un ordenador portátil que puede conectarse a la horquilla que sujeta la base de los chips de los aparatos explorados gracias a una especie de transformador. El mecanismo, bautizado como "caja de análisis", estudia el funcionamiento del microprocesador. En realidad, es como si le escuchara. Está siendo aplicado ya por British Airways y la gran cadena de supermercados Sainsbury.Una vez localizado el microprocesador encargado de la fecha y la hora, todos los detalles acerca de su capacidad y funciones pueden ser comprobados estudiando el mensaje electrónico remitido a la caja analítica.
"Sólo unos cuantos microprocesadores fallan del todo. Los errores de uno de cada 500, sin embargo, pueden paralizar el ordenador entero", ha dicho el propio Patrick Bossert.


























































