Entrevista:

FRANCISCO TINAHONES ENDOCRINÓLOGO "La normalidad estética está en la calle, no en las pasarelas"

Francisco Tinahones llegó a Málaga a hacer la especialidad. Pero cuando acabó Endocrinología en vez de irse a su Córdoba natal, se metió de cabeza a atender pacientes con trastornos alimentarios. Descubrió que estas enfermedades estaban a caballo entre lo físico y lo psíquico. No lo dudó y, junto a otros médicos del hospital Carlos Haya, creó la primera unidad andaluza para un tratamiento integral de estas dolencias. Pregunta. ¿Por qué la anorexia surge en las sociedades de la abundancia? Respuesta. En las sociedades donde la principal preocupación no es conseguir alimento porque si no se come ese día se fallece, el ser humano se preocupa por otras cosas. La depresión, la ansiedad, la anorexia, la bulimia no aparecen en África, sino en sociedades con un cierto grado de bienestar. La anorexia es una forma de demostrar sufrimiento psíquico y capacidad de controlar un impulso. Eso es lo que hace fuerte a las enfermas, pero llega un momento en que pierden el control. P. ¿Hay suficiente información? R. Hay una idea equivocada de la enfermedad; el número de casos se ha magnificado, el índice de mortalidad se ha inventado. Eso crea alarma social. En los reality shows aparecen anoréxicas contando historias dramáticas. Convertir una enfermedad en enfermedad de moda es muy peligroso porque habrá gente que se apunte. Convertir a la anorexia en espectáculo es peligroso. En televisión no sale un depresivo, un neurótico o un diabético. P. ¿Por qué les gratifica no comer? R. Lo que les gratifica es saber que pueden controlar un instinto que el resto de las personas no son capaces de dominar. Cuando comen sienten que se traicionan. La edad peligrosa es la pubertad, sobre todo en chicas que no seguras de sí mismas, que tienen el temor de defraudar. Entonces, lo más fácil es preocuparse sólo del aspecto físico. P. Pero la publicidad impone la delgadez... R. Deberían haber una normativa para que los diseñadores de moda no utilicen anoréxicas para vender su mercancía porque eso facilita que las niñas tomen como modelo una enferma. Pero es muy difícil modificar el mercado publicitario. Habría que trabajar en la educación de la población, en concienciar que la normalidad estética no está en las pasarelas, sino en la calle. De todos modos, la crisis de la familia tradicional influye de forma casi tan directa como lo estético. P. Es paradójico que en África se mueran de hambre y aquí haya personas que rechacen la comida. R. La anorexia es una enfermedad, no un capricho. Lo que me preocupa no es que rechacen una oferta alimentaria que otros desearían coger, sino que ese rechazo es una señal de sufrimiento psíquico.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS