ELCHE

Las primeras palmeras "in vitro" se comercializarán el próximo año

La Estación Phoenix de Elche, un centro científico franco-español que investiga las palmeras, comercializará a partir del próximo año los primeros ejemplares in vitro de la variedad local Confitera y de la marroquí Medjoul. Estas vitroplantas darán sus primeros frutos en el plazo de siete años. El director científico de la estación, el francés Michel Ferry, explicó que la variedad local es única en el mundo y ofrece dátiles de muy buena calidad. Los técnicos han conseguido reproducir en el laboratorio los ejemplares ilicitanos que presentan mejores característcias para asegurar, de esta manera, una óptima producción. En estos momentos, la Estación Phoenix dispone de un centenar de plantones, pero los científicos esperan que el número se multiplique cada dos o tres meses. Según las previsiones, la primera floración de las vitroplantas se producirá dentro de cinco años, y dos temporadas más tarde las palmeras estarán en condiciones de producir dátiles autóctonos, lo que garantizará la conservación de la especie. Los plantones se trasladarán a finales de año a un vivero de Torrellano para que los agricultores que deseen adquirir ejemplares puedan conocer la producción. La comercialización de las palmeras obligará al consejo rector de la estación a buscar una fórmula jurídica que permita desarrollar esta actividad. Maduración y conservación Otra de las líneas de investigación de la Estación Phoenix se centra en la búsqueda de técnicas para controlar la maduración y conservación de los dátiles, ya que este producto dura fresco muy pocos días, y por tanto su comercialización es complicada. De momento, en el laboratorio se ha conseguido un método efectivo de maduración que consiste en cortar las ramas de fruto cuando los dátiles están todavía verdes, para culminar el proceso de forma artificial. El experimento ha demostrado, según Ferry, que el dátil madurado así conserva todas sus cualidades. Por otro lado, el trabajo de la Estación Phoenix para acabar con la plaga de la cochinilla roja, que ha afectado prácticamente a todo el palmeral ilicitano, comienza a dar resultados. Los técnicos tienen previsto soltar la próxima primavera en algunos huertos municipales un depredador de la cochinilla para probar sobre el terreno su eficacia. La lucha biológica contra la plaga se iniciará en unos 50 ejemplares de palmeras, y si el depredador acaba con la plaga se pondrá en marcha una actuación masiva en el resto de huertos. Las palmeras son uno de los recursos más singulares de la capital del Baix Vinalopó, que ha promovido la solicitud de que los palmerales sean declarados por la Unesco patrimonio de la humanidad.

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