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Cartas al director

Mis clases de historia

En caso de ser yo profesor de historia, ¿cómo hubiera enseñado esta materia a alumnos en sus primeros años de estudios? Me asalta esta pregunta ante la evidencia de que aquellos que yo tuve fracasaron estrepitosamente.Una y otra vez intento comprender por qué siempre los cursos empezaban en el paleolítico y acababan antes de la Edad Media. ¿Por qué las clases se convertían en un interminable ejercicio de toma de absurdos apuntes? ¿Por qué nunca se me explicó historia contemporánea en clase?

Se me antoja que en algún eslabón de la cadena educativa hubo y hay interés por ocultar lo que somos y de dónde venimos. La historia contemporánea no es sólo pasado, como solemos pensar los estudiantes; es también presente y futuro. Su conocimiento nos ayudará a comprender a dónde conducen determinadas situaciones y actitudes políticas, y cómo influyen éstas en nosotros, las gentes de a pie. Probablemente, si supiéramos más de historia, descubriríamos la cara oculta de nuestra pobre generación de políticos.-

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