Cien días
Los analistas políticos alemanes han dado a conocer los resultados del examen sobre los cien días del Gobierno de Schröder, y no son muy buenos. Si fuera un informe escolar, decorando el documento y subrayado en rojo, se podría leer: "Debería esforzarse más", "Malgasta su esfuerzo" y "No realiza los deberes". Hay que decir, en defensa del canciller, que mantiene los índices de popularidad, cuatro de cada cinco alemanes confiesan que le aprueban, y que ha echado abajo la teoría de que Alemania debe ser gobernada siempre por cancilleres dominantes. (...) Después de Brandt, Schmidt y Kohl, ¿porqué no un canciller que dé a sus ministros capacidad de maniobra? (...) Sin embargo, la política europea, impulsada por algunos de sus ministros, tiene aspectos preocupantes. El deseo de retrasar la expansión de Europa hacia el Este es muy patente. (...) El comité para el Pacto por el Trabajo, supuestamente la más importante iniciativa del nuevo Gobierno, se ha reunido sólo una vez, sin ningún resultado visible. La propuesta de reforma fiscal es interesante, pero demasiado radical. (...) Los ministros proponen sus políticas de forma individual, y el canciller toma las riendas, o no, de acuerdo con la presión que deben soportar los afecta dos, incluidos algunas veces los ministros de su propio partido. Dado que las decisiones alemanas, en casi todos las aspectos, (...) son de importancia para sus socios, no es un juicio demasiado duro decir que Europa necesita un Gobierno firme que Schröder está lejos de ofrecer. 3 de febrero.


























































