Maragall afirma que sin Tarradellas hoy no existiría la Generalitat

VIENE DE LA PÁGINA 1 Casi todas las fuerzas políticas catalanas censuraron ayer las duras palabras del líder del PNV, Xabier Arzalluz, contra Josep Tarradellas. El candidato socialista a ocupar el cargo que Tarradellas ejerció durante 26 años, Pasqual Maragall, fue más allá y afirmó: "Si no hubiese existido Tarradellas, hoy no tendríamos Generalitat". Lo que habría, afirmó el ex alcalde barcelonés, "se llamaría de otra manera". Apuntó que se habría constituido un Consejo General de Cataluña, o una mancomunidad de Diputaciones. "Si se restauró la Generalitat fue gracias a Tarradellas", dijo, "aunque lo primero y más importante fue la audacia de Adolfo Suárez y que el 15 de junio de 1977 ganó [las elecciones] la opción de izquierdas en Cataluña, que fue la que impuso el retorno". Maragall hizo estas declaraciones en el acto de homenaje que se celebró por la mañana en el Monasterio de Poblet, donde se ofició una misa a la que asistieron su viuda, Antonia Maciá, el presidente del Parlament, Joan Raventós, un pequeño grupo de políticos de la transición democrática, encabezados por el ex ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, y ex consellers de la Generalitat provisional. Pero el protagonismo de la jornada lo tuvo Xabier Arzallluz y sus declracaiones. Pese a que las relaciones entre Tarradellas y Jordi Pujol siempre estuvieron presididas por los desacuerdos políticos, el secretario general de su partido, Convergència Democràtica (CDC), Pere Esteve, calificó las palabras de Arzalluz de "desafortunadas e inoportunas". El consejero de la Presidencia de la Generalitat, el también nacionalista Xavier Trias, se pronunció en el mismo sentido y añadió: "Tarradellas fue presidente de la Generalitat y hay que ser respetuoso con las figuras". El líder de Unió Democràtica (UDC), Josep Antoni Duran, dijo que Tarradellas "no es sólo un símbolo, sino una realidad que restauró la Generalitat y merece ser respetado". El vicesecretario general de ERC, Carles Bonet, exigió a Arzalluz que rectifique su "parida". Asimismo, dijo que Tarradellas "defendió y mantuvo durante 26 años de manera firme y digna la institución de la Generalitat, y sobre todo se lo creyó". El portavoz del Gobierno, Josep Piqué, aseguró que Tarradellas ha sido "uno de los grandes políticos que ha dado Cataluña en este siglo" y destacó de él que supo extraer consecuencias positivas de las dramáticas confrontaciones entre españoles durante la primera mitad del siglo. Por su parte, el presidente de Iniciativa per Catalunya-Verds, Rafael Ribó, afirmó que fue una figura "polémica", pero pidió que la controversia no se extrapole a la actual realidad política y se deje ya para los historiadores. Claudicante y traidor En cambio, los líderes del PI -partido surgido precisamente de una escisión de ERC- no sólo defendieron a Arzalluz, sino que añadieron nuevas críticas a Tarradellas y lo tildaron de "claudicante" y "traidor". El presidente del PI, Àngel Colom, dijo que Tarradellas "no ha conseguido nunca ser uno de los símbolos de Cataluña", honor que reservó para Francesc Macià y Lluís Companys, y recalcó que "tiene un pasado más que dudoso por lo que se refiere a la recuperación de los derechos nacionales de Cataluña". La vicepresidenta de esta formación, Pilar Rahola, añadió que "traicionó demasiadas cosas como para considerarlo un referente".

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