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El curso de adaptación pedagógica se ampliará para formar a alumnos con vocación docente El proyecto piloto se ensayará en Sevilla y pretende preparar a 20 "superprofesores"

El Curso de Adaptación Pedagógica (CAP) es uno de los requisitos que deben cumplir los licenciados que quieren hacer oposiciones para acceder a un puesto como profesor de Secundaria. No es obligatorio para todas las materias que se imparten pero últimamente son muchos los recién titulados que dedican las 180 horas del curso para tratar de adquirir una formación pedagógica aun cuando no es necesario. Otros ni siquiera quieren ser profesores. Hacen el CAP para tener otro curso en su currículum. El coordinador general del CAP en Sevilla, Luis Martín, recuerda que hace apenas siete años había unos 400 alumnos frente a los 1.828 que están matriculados en la provincia en la actualidad. Martín cree que es el desempleo una de las razones por las que los estudiantes que acaban su carrera se lanzan a preparar el CAP aunque muchos de ellos no han pensado nunca en ser profesores. "Simultanean este curso con veinte mil cosas más, por eso hay graves problemas de asistencia". Los responsables de este curso en Sevilla han decidido que con un número tan elevado de alumnos no es posible una buena formación pedagógica para aquellos que realmente están interesados en adquirir los conocimientos y la experiencia necesaria para ser buenos docentes. Tampoco creen que, tal y como está diseñado, el CAP actual sea de gran ayuda para la consecución del objetivo que persigue. Por estos motivos están diseñando una nueva estrategia que se pondrá en marcha el próximo mes de marzo. Se trata de seleccionar a 20 alumnos de entre cuatro áreas en las que el CAP es obligatorio para hacer las oposiciones y trabajar como profesor: Lengua y Literatura, Física y Química, Matemáticas y Biología y Geología. Una vez seleccionados, estos futuros profesores de Secundaria que acaben el CAP tradicional a finales de febrero comenzarán otro curso de 100 horas que se ha denominado módulo de profundización. Dos profesores veteranos que dan clases a los que serán los nuevos docentes han sido los que han diseñado esta nueva estrategia pedagógica: Manuel Luna y Emilio Solís. Luna cree que con el CAP actual se consigue sólo "una aproximación rudimentaria" a los conocimientos pedagógicos necesarios. Un sistema de encuesta se encargará de seleccionar un máximos de 20 licenciados que cursarán el módulo de profundización. Se buscará a aquellos que tengan verdadero interés por ser en un futuro próximo los mejores docentes. Y no será fácil, según dicen los responsables de este curso en Sevilla, porque apenas el 10% tiene verdadera vocación para la enseñanza. Para seleccionar a la veintena se contará con la opinión de los profesores que les imparten la teoría y la práctica en el actual CAP, y con la de los propios alumnos de los institutos con los que estos titulados se enfrentarán por vez primera y de manera experimental en las aulas. También se entrevistará a cada aspirante para ver cuáles son sus verdaderas expectativas y si tienen un interés real por ser profesores. El nuevo CAP pretende que se incremente el número de horas que estos licenciados pasen en contacto con las aulas y que "se realicen más investigaciones didácticas". Por otro lado, los profesores que imparten teoría y los de prácticas, siete tutores en total, estarán más estrechamente conectados para que las enseñanzas sigan una misma línea. El diseño curricular del módulo de profundización no está terminado porque para decidir qué se les va a enseñar a estos alumnos se contará con la experiencia que ellos mismos aporten al cursar este CAP que acaba en febrero. Hasta entonces, los alumnos harán un inventario de los principales problemas que encuentran en las aulas y de aquellos conocimientos en los que creen que el CAP debería abundar. A partir de sus reflexiones se diseñará este módulo que pretende formar a los nuevos "superprofesores". "Si no se incide en una formación pedagógica más estricta, de nada habrá servido la reforma de la enseñanza y todos los valores pedagógicos que propugna", sentenció Andrés Ortega, el director del Instituto de Ciencias de la Educación. El Ministerio de Educación está diseñando un nuevo CAP y una comisión se encarga en Andalucía, a su vez, de elaborar su propio curso específico. Pero el CAP andaluz no puede obviar las directrices que lleguen desde Madrid, de tal forma que los trabajos en la comunidad están, si no paralizados, ralentizados. "El nuevo CAP será más costoso y más complejo por eso las universidades tampoco tienen mucha prisa en que se redacte", afirmó la secretaria general de Formación del Profesorado en Andalucía, Isabel de Haro.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de enero de 1999