Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

El lobo y las ovejas

La reciente presentación en el Senado por el Ministerio de Sanidad de una enmienda que dispone la conversión de los hospitales y demás instituciones sanitarias dependientes del Insalud en "fundaciones sanitarias" constituye el último paso de un proceso que la mayoría de los expertos califica como conducente a la privatización de la sanidad pública.Desde Galicia se contempla con preocupación la extensión epidémica al resto de España de una política sanitaria que comenzó en nuestra comunidad autónoma durante la etapa del actual ministro, señor Romay Beccaría, como conselleiro de Sanidad de la Xunta de Galicia. Una política agresiva que conozco suficientemente bien por mi condición de cardiólogo en el hospital Xeral de Vigo, centro donde se introdujo inicialmente una empresa, el Instituto de Medicina Técnica de Galicia, o MEDTEC, creada por la Consellería para asignarle en exclusiva la alta tecnología radiológica, nuclear, cardiológica y la cirugía cardiaca. Un primer paso de un ya amplio abanico como el Hospital-Fundación de Verín, que, a pesar de su fracaso comparativo, es esgrimido por las autoridades sanitarias del ministerio como un modelo a seguir.

Todo ello configura lo que se considera como la mayor y más peligrosa agresión a la sanidad pública en toda su ya larga historia; una política mimética de la aplicada en los años ochenta por los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher con un conocido fracaso, que el Gobierno de Blair se esfuerza en recomponer, y que aquí, al igual que en el Reino Unido, colocará al Sistema Sanitario Público al pie de las aseguradoras privadas, cuyos ambiciosos intereses el señor ministro parece defender.

Vemos al lobo, pues, al cuidado de las ovejas, revestido de cordero, con voz susurrante, encaminándolas confiadas a su perdición.

Ignoro cómo se dice en el idioma de los lobos, pero en el de las ovejas, la palabra es dimisión.- . .

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