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El elefante que adoptó a una jirafa

1.400 alumnos de 26 colegios participan en un concurso para fomentar la acogida de niños

"Derrepente se incendió el campo, un elefante estaba buscando algo, derrepente cogió una girafa pequeñita, tendría unos meses". Éste es el inicio de La jiraja en peligro, uno de los seis trabajos premiados el martes pasado en un concurso de cuentos con motivo del Día de los Derechos de la Infancia (conmemorado el 20 de noviembre) y organizado por el Instituto Madrileño del Menor y la Familia y por la Sociedad Española para el Desarrollo de la Adopción. El autor, Miguel Martínez, de siete años de edad, quien en su fábula narra la adopción de una jirafa por un elefante, ha recibido el segundo premio en la categoría infantil, consistente en un lote de 25 libros infantiles.El concurso Quiero unos papás: queremos un hijo. El derecho de toda familia, destinado a los niños de educación primaria y secundaria, y en el que han participado 1.400 alumnos de 26 colegios de Madrid, fue convocado para "concienciar sobre la adopción a los más jóvenes y facilitar a los profesores la explicación de que la adopción es una cosa natural y cada vez más difundida", explica Teresa Marino, presidenta de la Sociedad Española para el Desarrollo de la Adopción. Teresa Marino desglosa los objetivos de la organización: "Estimular a los niños para que expresen su opinión sobre la adopción mediante un cuento y realizar una publicación sencilla que pueda llegar directamente al mundo de la infancia".

María Mena Sánchez, de 10 años, vencedora del primer premio en la categoría infantil, resumió así el contenido de su trabajo, titulado Los niños también pueden estar en el pensamiento: "(...) Una niña que tenía dos hermanas quería adoptar a un hermanito en China. Sus padres hicieron muchos papeles y se fueron a China a buscar a su hermano. Allí hicieron muchas excursiones y por fin volvieron con el niño y formaron una familia. Antes el niño tenía que estar en alguna parte, y como no estaba en la tripa de mi mamá significa que estaba en nuestro pensamiento". Este relato, inspirado en una adopción real ocurrida en el seno de la familia de la autora, fue galardonado con un viaje de tres días y para tres personas a Port Aventura.

En la categoría juvenil resultó ganadora la quinceañera Cristina Pascual Burgos, con el cuento La fuerte amapola, que es la historia de una pequeña flor que, al enterarse del estado embarazoso en que se se hallaba su amiga coneja, decide ser mamá y, tras superar muchas dificultades, adopta a una cría de loba. Cristina concluyó así su cuento: "Cuando la amapola vio aquella bolita de pelos gris, tan bonita, supo que había merecido la pena arriesgar su vida. Ahora, tenía lo que deseaba, su cría; y el lobito, lo que necesitaba, una mamá".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de noviembre de 1998