Palomas ciudadanas
En la edición de ayer se informaba que 20.000 palomas han sido sacrificadas en las tres capitales vascas los últimos cinco años por los desperfectos que al parecer originan y porque pueden constituir un riesgo de salud pública. En primer lugar, los efectos que sobre el patrimonio y la salud de las personas tienen los propios humanos son mucho más perniciosos que los provocados por cualquier animal: robos, desfalcos, guerras, asesinatos, vertidos, contagios, y a nadie se le ocurre exterminar a parte de la población humana por ello. El problema es que, cuando se achacan este tipo de problemas a los animales, la solución siempre es matar, aunque el origen de ellos seamos las personas. ¿Por qué no se incide más en la prevención, la concienciación y el respeto a los animales? Por otra parte, hay que recordar que el problema de las palomas es consecuencia de que, un buen día, a alguien se le ocurrió que estos animales quedaban muy bonitos en las plazas y fueron llevadas en masa a nuestras ciudades. Es, por tanto, un problema generado por el ser humano y hoy día sostenido por humanos que alimentan a las palomas sin pensar en las consecuencias de un acto en apariencia tan trivial. Finalmente, nos gustaría que, al informar sobre cualquier cuestión que afecte a los animales, dejáramos de hacer valoraciones que no tienen nada que ver con ellos. el hecho de llamar a las palomas "ratas con alas", aparte de ser una definición más o menos afortunada de Konrad Lorenz, lo único que hace es contribuir a la mala fama de unos animales que ahora nos molestan mucho pero que no dudamos en utilizar, por ejemplo, en nuestras manifestaciones, porque son el símbolo de la paz y queda muy bonito hacerlas volar ante las cámaras.- . .
Campus de Álava
Algunos piensan que una universidad se crea amontonando ladrillos y millones. Ya tenemos un flamante decorado de cartón piedra al borde del Paseo de la Universidad (sic) Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Conocemos que históricamente la Facultad de Filosofía se desdobló en la Facultad de Filosofía y Letras y en la de Ciencias. Sin ellas puede haber cualesquiera centros colaterales, pero no habrá Universidad. En Álava ciertamente tenemos una facultad de Letras, de cuya pujanza nos congratulamos, pero ¿dónde está la Filosofía? Y nos falta una Facultad de Ciencias. Parece que el interregno presente es época propicia para decisiones sobre el mapa de titulaciones y que Álava volverá a salir muy mal parada en el campo científico ¿por qué?, ¿hasta cuándo?- (Catedrático de Matemática Aplicada). .


























































