El TSJ suspende la orden de Farnós que quita poderes a los boticarios
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana ha suspendido cautelarmente la aplicación del decreto de la Generalitat que retira las competencias sobre apertura, modificación y tralado de boticas a los Colegios de Farmaceúticos, que recurrieron una medida de la Consejería de Sanidad hecha pública durante el pasado agosto. La decisión judicial, que no entra a valorar la pertinencia o legalidad de la iniciativa del consejero de Sanidad, Joaquín Farnós, sí propina un fuerte varapalo a las formas utilizadas por el departamento autonómico para sacar adelante su proyecto. Según el tribunal, el Consell aprobó el decreto ahora suspendido sin el preceptivo dictamen del Consejo Jurídico Consultivo o la pertinente audiencia a "las organizaciones representativas de los derechos e intereses afectados", en este caso, los colegios de farmaceúticos. Los magistrados, que suspenden la validez del proyecto hasta el pronunciamiento definitivo de los tribunales, subrayan que estos defectos de trámite no son justificados en ningún momento por los servicios jurídicos de la Generalitat. El decreto aprobado por el Consell el pasado 21 de julio implica la retirada a los colegios de farmaceúticos de varias de las funciones que han ejercido históricamente. La consejería anunció ayer que recurrirá el auto del TSJ.


























































