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Pujol pretende compensar un "tirón" de Maragall en Barcelona quitando votos a ERC en comarcas

Convergència i Unió intentará pescar votos en los caladeros electorales de los independentistas de Esquerra Republicana en Tarragona, Lleida y Girona para compensar el previsible tirón del socialista Pasqual Maragall en Barcelona en los comicios autonómicos previstos para marzo de 1999. El objetivo de los estrategas nacionalistas es arrebatar a ERC un escaño en cada una de esas tres circunscripciones, según fuentes del Gobierno de Jordi Pujol. Para ello, CiU esgrimirá el argumento del voto útil para la defensa en Madrid de los intereses del autogobierno catalán.

ERC obtuvo en las últimas elecciones autonómicas, antes de sufrir la escisión protagonizada por Àngel Colom y Pilar Rahola, un total de 13 escaños, de los cuales siete correspondieron a Barcelona, dos a Tarragona, dos a Lleida y dos más a Girona. Contando con el efecto disgregador que la concurrencia electoral del nuevo partido de Colom tendrá sobre el electorado independentista, y con la apelación al voto útil nacionalista, CiU considera que puede apropiarse fácilmente de tres de esos escaños: uno en Tarragona, otro en Lleida y un tercero en Girona. La maquinaria electoral de la coalición nacionalista arrancará a toda máquina después de las vacaciones de Navidad, toda vez que ya parece definitiva la intención de Pujol de convocar las elecciones para el primer domingo de marzo, día 7. El presidente catalán prevé anunciar la convocatoria a finales de este año, inmediatamente después de que el Parlament apruebe los presupuestos de la Generalitat para 1999. El eje de la campaña autonómica de CiU, según fuentes próximas al presidente del Gobierno catalán, no se apartará mucho del lema que la coalición empleó en las últimas elecciones generales: Que Cataluña sea clave. Los nacionalistas centrarán la campaña en el debate sobre el encaje de Cataluña en una España plurinacional y en la reivindicación de un nuevo modelo de financiación y nuevas competencias que levanten el techo del autogobierno catalán. CiU considera que este debate dibuja un terreno de juego electoral en el que Pujol se desenvuelve a placer, mientras que a los socialistas en ocasiones se les hace deslizante bajo los pies, como se ha puesto en evidencia una vez más en la campaña de las recientes autonómicas vascas. Pujol y la maquinaria electoral nacionalista subrayarán la idea de que sólo un Gobierno de CiU, en calidad de aliado del Ejecutivo de José María Aznar, estará en condiciones de negociar en Madrid con posibilidades reales de éxito las nuevas demandas de financiación y autogobierno. Y harán hincapié en el argumento de que un presidente socialista de la Generalitat sería el menos indicado para entenderse con el Gobierno del PP. La propaganda nacionalista recalcará que una victoria de Maragall provocaría el bloqueo de las relaciones entre los gobiernos central y autónomo y, en consecuencia, un frenazo en seco en el desarrollo del autogobierno catalán. Guerra de encuestas Socialistas y nacionalistas se enzarzaron ayer en una guerra cruzada de encuestas. La dirección de Convergència Democràtica difundió los resultados de un sondeo encargado a la empresa Line Staff, colaboradora habitual del Gobierno catalán, según la cual CiU mantendría su actual mayoría en el Parlament con 59 o 61 escaños (hoy tiene 60), que sumados a los 15 o 16 que este sondeo pronostica al PP (hoy tiene 17) permitirían a Pujol seguir gobernando con total comodidad. El PSC subiría de 34 a 44 o 45 diputados, básicamente a expensas de los independentistas, que bajarían de 13 a 8 o 9, y de IC, que pasaría de 11 a 6. La dirección convergente se negó a facilitar ningún dato técnico de esta encuesta. La oposición negó credibilidad a este estudio. El PSC, por su parte, difundió un sondeo del PSOE practicado sobre casi 7.500 ciudadanos españoles, de los cuales 1.400 eran catalanes. Este estudio pronostica la victoria del PSC en las autonómicas catalanas con un 35,6% de los votos (hoy tiene el 24,88%). CiU obtendría un 33,7% (hoy, 40,95%); el PP, un 13,7% (hoy, 13,08%); ERC, un 8,1% (hoy, 9,49%), e IC, un 4,2% (hoy, 9,71%).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de noviembre de 1998

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