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TRIBUNALES

Suspendido el juicio por escarnio a la religión en Buñol

Un error de procedimiento -uno de los acusados no había prestado la preceptiva declaración en el Juzgado de Instrucción de Requena- y un posible defecto de forma - la querella que ha provocado todo el proceso se pudo apoyar en un documento falso- forzó ayer la suspensión del juicio que se iba a celebrar contra 11 vecinos de Buñol acusados de mofa, befa y escarnio a la religión católica. Los procesados fueron denunciados por participar, de manera directa o circunstancial, en la exhibición de un maniquí que fue paseado por las calles de Buñol durante los carnavales celebrados en febrero de 1996. Una asociación religiosa, la Cofradía del Jesús del Gran Poder y la Virgen de la Soledad, de Manises, consideró esa manifestación -festiva, según los acusados- como una afrenta punible contra la fe católica. Por ello, los siete jóvenes que decoraron el maniquí, y cuatro concejales que colaboraron en la organización de la celebración pagana, fueron denunciados. Su condena o absolución deberá esperar. El letrado de alguno de los imputados, Pedro Nácher, denunció ayer que uno de ellos -María Villar, edil de Bienestar Social- no prestó declaración ante el juez instructor, hecho que podría invalidar todo el procedimiento. Además, Nácher solicitó la nulidad de la denuncia de la Cofradía, que fue presentada por uno de sus miembros en nombre de la asociación antes de que ésta decidiera emprender cualquier acción legal. El abogado de la entidad religiosa defendió la correción de su querella, en la que pide tres millones de indemnización a los acusados. El fiscal, por contra, solicita su absolución.

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