Cierra la escuela de música Mozarteum, en Salzburgo, por contaminación cancerígena
El Mozarteum, escuela universitaria de música y arte en la ciudad austriaca de Salzburgo, ha sido clausurada el viernes al descubrirse una alta concentración de sustancias cancerígenas. Es el resultado de tres meses de una investigación, abierta a raíz de varios casos de leucemia entre estudiantes y el personal del prestigioso conservatorio. El Instituto de Genética de la Universidad de Salzburgo constató que el aire del nuevo edificio del Mozarteum, construido en 1979, está contaminado con un "cóctel venenoso" de bifenilos policlorados (BPC) y ftalato (sal de ácido ftálico utilizado como plastificante). Lo alarmante es que estas sustancias son capaces de provocar mutaciones genéticas. Y aunque no se puede asegurar que sean éstas las causantes directas de cáncer, tampoco se puede descartar esta posibilidad, según el experto en genética Nikolaus Bresgen.
Hasta el momento los científicos no han podido identificar de dónde proceden las sustancias venenosas registradas en alta concentración tanto en las moquetas como en los paneles del aislamiento acústico, pero aseguran que han sido esparcidas en todo el edificio a través del sistema de aire acondicionado. La concentración tóxica en el ambiente, de 270 nanogramos (un nano corresonde a una milmillonésima parte de un gramo) por metro cúbico, supone un alto riesgo, aunque no alcanza el límite preventivo establecido por el antiguo Instituto de Salud de Berlín (300 nanogramos), dijo Christoph König, especialista en medicina ecológica.
El cierre del edificio principal del Mozarteum -una institución fundada en 1841 en honor de Mozart- fue ordenado por el ministro de Ciencias, Kaspar Einem. Ahora urge encontrar dependencias provisionales para dar cabida a 2.000 personas: 430 de personal didáctico y 1.550 estudiantes, entre ellos 70 extranjeros, que reciben una formación artística de larga tradición en esta escuela por la que han pasado, entre otros, el director de orquesta Herbert von Karajan y el escritor Thomas Bernhard.
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