Crítica:
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

La ironía de Calderón llega al Teatro Arriaga con la Compañía Nacional

La Compañía Nacional de Teatro Clásico pone en escena hoy la obra de Calderón de la Barca No hay burlas con el amor, una comedia de enredo divertida e ingeniosa que ha dirigido el irlandés Denis Rafter. Entre su amplio reparto destaca la actriz getxotarra Goizalde Núñez, que debuta con la compañía esta noche en el personaje de Inés. No hay burlas con el amor se podrá ver en el Teatro Arriaga de Bilbao hasta el próximo domingo.

Desde el año 1994 la Compañía Nacional de Teatro Clásico no representaba en Bilbao. Los protagonistas de la obra se encontraban ayer especialmente contentos con este reencuentro con la ciudad. Sobre todo, el director del montaje Denis Rafter, que vive en España desde hace 26 años: "Bilbao me trae muy gratos recuerdos. En 1981 estrené aquí un monólogo de Oscar Wilde. Siempre he pensado que esta ciudad tiene algo muy irlandés, por eso me siento en Bilbao como en casa". Rafter aseguró que en la capital bilbaína él había notado un gran interés por el teatro. "Ahora el público y nosotros, los profesionales, tenemos la posibilidad de intercambiar ese amor por el teatro que cada uno sentimos de manera diferente". No hay burlas con el amor se estrenó en mayo en el Teatro de la Comedia, de Madrid, y en julio inauguró el Festival de Almagro antes de partir en esta gira que ahora le ha hecho recalar en Bilbao. Está interpretada por Antonio Vico, Fernando Conde, Jacobo Dicenta, Balbino Lacosta, Carlos Ibarra, carmen del Valle, Goizalde Núñez, Blanca Portillo y José Caride. El título de la obra parece contener una advertencia ya que el autor se esconde detrás de los lances amorosos para hacer burla de todo, desde el honor al lenguaje de la época o a las costumbres sociales. "Calderón no sólo quiere hacer reir, que lo hace y muy bien, sino también pensar", señaló ayer Roberto Alonso Cuenca, director de la compañía. En primer plano del argumento, el amor, con todos sus ingredientes de pasión, celos, locura y engaños, un alud de sentimientos y comedia con un mensaje final. "Ningún clásico está hueco. Cuando su obra trasciende en el tiempo quiere decir que además de la risa tiene un mensaje. En este caso, yo creo que es que cuánto más te resistes al amor más profundo caes", indica la actriz Blanca Portillo. Ella asegura que actuar en verso es más difícil al principio, pero luego se convierte "en un verdadero placer hablar en verso". Eso sí, lo complicado llega si el actor se olvida de algo y hay que improvisar.

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