FERIA DE SALAMANCA

Se desbordó el optimismo

Las alternativas tienen eso entre otras cosas: que predisponen mucho en favor del neófito. Y cuando éste además echa el resto y encima es paisano, para qué queremos más. La plaza se llenó por primera vez en lo que va de feria, y puede casi asegurarse que en Ledesma cerró todo el mundo por la alternativa de Domingo López Chaves, que es de allí y cuenta con legión de admiradores. La empresa debería tener un detalle con la vecindad ledesmina, ya que ha venido a sacarle el cuerpo del mal año, con motivo del mentado acontecimiento.Dicho lo anterior, palmas para la presentación de los toros de los hermanos Gutiérrez Lorenzo, que son hijos del matador y ganadero Niño de la Capea. Al comportamiento ya hay que ponerle reparos. Todos salieron huidizos, pegándose unos sustos de aupa y marchándose de cuantos capotes se les ponían por medio. Hubo uno que hasta miró a la barrera con ganas de dar el brinco y se aguantó a última hora. En el caballo, varita, ruido de estribos y a correr fue la tónica general, y en la muleta, ciertamente ninguno planteó problemas insalvables, llegando incluso el quinto a parecer bravo. Y lo digo como apariencia, porque en el muleteo olisqueó la arena, escarbó y fue a morir al estribo, detalles que ponen en tela de juicio la supuesta bravura.

Gutiérrez / Joselito, Ponce, Chaves

Toros de hermanos Gutiérrez Lorenzo, bien presentados y desiguales en su comportamiento; 5º, el mejor.Joselito: estocada (ovación y saludos); estocada y rueda de peones (ovación y saludos). Enrique Ponce: pinchazo hondo, rueda de peones y descabello (ovación y saludos); estocada y descabello (dos orejas). Domingo López Chaves, que tomó la alternativa: estocada y rueda de peones (dos orejas); estocada (oreja). Ponce y López Chaves salieron a hombros por la puerta grande. Plaza de La Glorieta, 15 de septiembre. 4ª corrida de feria. Lleno.

López Chaves tomó la alternativa y se metió la plaza en el bolsillo, porque estuvo entregado de veras y bastante tranquilo considerando el trance, siempre emotivo. Se mostró bullidor y muleteó al toro de su alternativa, de nombre Bichero, en los medios de la plaza. Por cierto, que el padrino y el testigo cedieron al nuevo matador de toros en el apartado, el lote que más le gustase como antiguamente se solía hacer en casos semejantes. Lo aprovechó aunque no siempre ligó los pases. Como esto es mal general, se suele dar por bueno aunque no lo sea. Predominó en el torero su afán de ir a por todo, sin escatimar esfuerzo ni exposición. Y eso, sin duda, es de agradecer y de esperar, porque si en el día de la alternativa se anda uno con tiquis miquis, ya me contarán.

Joselito, ni fu ni fa, y si me apuran, más bien fu. Despegado, rematando hacia afuera en su primero; no enmendó la plana en el cuarto, sino que se mantuvo en la misma línea, no obstante lo cual hubo petición de oreja, que ya es decir.

Con Ponce también se volvió loca la plaza. En su primero anduvo aseadillo sin más, pero en el quinto se estableció esa comunicación toro-torero-público que no hay quien la pare y uniendo al comportamiento del toro la evidente decisión del espada, ya se figurarán. Gritos de "¡torero, torero!", y a mirar para otro lado cuando el matador daba una carrerita entre pase y pase. En ocasiones ligó, es verdad. Puede parecer milagro visto lo visto, pero así fue. Tampoco fue óbice que en la faena se recorriesen demasiados terrenos. Cuando la vaca está por dar leche, ya se sabe: hasta por los cuernos.

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