EL 'CASO LEWINSKY'

Starr presenta 11 cargos para destituir a Clinton

El presidente confiesa "haber pecado" y pide públicamente perdón a Monica Lewinsky y al pueblo norteamericano

Washington vivió ayer su tercera jornada de infarto político consecutiva. Comenzó con Bill Clinton pidiendo público perdón a Monica Lewinsky; siguió con la Cámara de Representantes votando a favor de la inmediata difusión a través de Internet del informe del fiscal Kenneth Starr sobre las relaciones sexuales entre el presidente de EEUU y la becaria de la Casa Blanca; se envenenó cuando la Casa Blanca se adelantó a esa difusión distribuyendo la réplica a Starr de los abogados de Clinton, y concluyó cuando millones de usuarios colapsaron Internet para intentar leer las acusaciones. Starr presenta en su informe once cargos de perjurio, obstrucción a la justicia y abuso de poder que justifican la apertura del proceso destitución de Clinton.

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El informe, de 445 páginas, asegura que el presidente elaboró una estrategia destinada a "engañar al pueblo y al Congreso de EEUU". David Kendall, principal abogado de Clinton, declaró anoche que las acusaciones del fiscal no constituyen base suficiente para abrir un proceso de destitución. Kendall dijo anoche que el informe era "parcial" y que las "alegaciones escabrosas contenidas en él son simplemente un intento de humillar, avergonzar y dañar políticamente al presidente".Fue un día de perdones y acusaciones cruzadas a una temperatura insoportable, un día de debates sobre escabrosos detalles sexuales, que confirmó que Clinton está politicamente en el corredor de la muerte. Puede salir de allí con una condena menor -una reprimenda moral del Congreso- o incluso exonera+do. Pero también puede terminar en la silla eléctrica de la dimisión o la destitución. El conocimiento de los aspectos más sórdidos de los amoríos del presidente con la becaria provocó una inmediata y generalizada reacción de asco hacia su persona. Fue también el día más glorioso de Internet en la corta y apasionante historia de este nuevo medio de comunicación. EE UU y todo el mundo pudo leer allí -si es que consiguió romper el bloqueo provocado por el enorme número de llamadas- que Starr cree que el Congreso debe abrirle a Clinton un proceso de destitución (impeachment) por haber negado bajo juramento que sus relaciones con su subordinada Lewinsky en el lugar de trabajo -el mismísimo Despacho Oval- fueran de naturaleza sexual.

Una de las grandes revelaciones del informe de Starr es que los laboratorios del FBI han confirmado que el semen en el famoso vestido azul de Lewinsky se corresponda al DNA de Clinton. Otra es que la becaria dice haber gratificado a Clinton con "sexo oral" en nueve ocasiones y añade que en otra él "le insertó un cigarro puro en la vagina".

Por la mañana, en un desayuno televisado en directo con líderes religiosos del país, el presidente aceptó por primera vez que no mostró "suficiente contrición" en su discurso a la nación del pasado 17 de agosto, cuando tras siete meses de rotundas negativas reconoció haber sostenido "relaciones inadecuadas" -que no sexuales- con la becaria Lewinsky.

"He pecado", dijo el presidente con un tono de voz muy afectado. "Es importante para mí que todo el mundo que ha resultado herido sepa que el arrepentimiento que siento es genuino. En primer lugar, mi familia, mis amigos, mi equipo, mi Gobierno, Monica Lewinsky y su familia y el pueblo norteamericano. Les pido a todos que me perdonen". Clinton añadió que no piensa dimitir, que estima que sigue en condiciones de liderar el país.

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Poco después, el pleno de la Cámara de Representantes, confirmando el actual aislamiento político de Clinton, incluso dentro del campo demócrata, aprobó por 363 votos a favor y 63 en contra la inmediata difusión en Internet del informe de Starr. Dos de cada tres demócratas votaron a favor. "El presidente", declaró el republicano Tom DeLay, "ha tenido ocho meses para saber lo que contiene este informe. Si hubiera dicho la verdad al pueblo el pasado enero, no estaríamos hoy aquí".

Los sellos del informe fueron arrancados de inmediato por funcionarios del Capitolio y las primeras copias empezaron a ser distribuidas a los miembros del Comité de Asuntos Judiciales, el encargado de decidir si las acusaciones de Starr constituyen la base para el impeachment de Clinton, y a los abogados del presidente.

Antes de que el texto llegara a las páginas del Congreso en Internet, la Casa Blanca desencadenó un contraataque. Difundió la réplica de los abogados de Clinton a Starr, un documento de 73 páginas. En su opinión, Clinton ha cometido "un error" en su relación con Lewinsky y "ha mentido" al pueblo norteamericano, pero no ha cometido delitos merecedores del castigo de la destitución. Una opinión que, según los sondeos difundidos ayer, antes de que el informe de Starr se hiciera público, comparten entre el 60% y el 69% de los norteamericanos.

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