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EL ENCARCELAMIENTO DE BARRIONUEVO Y VERA

El Gobierno sugiere a Barrionuevo y Vera que sería más fácil indultarles si ellos lo piden

El portavoz del Gobierno, Josep Piqué, invitó ayer a José Barrionuevo y Rafael Vera a que soliciten el indulto para facilitar su concesión. Piqué dijo, tras la reunión del Consejo de Ministros, que el indulto, "que puede concederse aunque no se solicite, tiene más justificación y comprensión social cuando se solicita que cuando no". El portavoz trata con ello de traspasar la responsabilidad, que compete al Gobierno, de conceder la medida de gracia a Barrionuevo y Vera, en prisión desde la tarde del viernes. Piqué dejó claro que el Ejecutivo no se plantea en estos momentos la posibilidad del indulto, y la dejó abierta para cuando sea el "momento oportuno". Apuntó que sería "lógico" esperar a que se sustanciaran los recursos ante el Constitucional, pero también subrayó que el criterio básico por el que se guiará el Gobierno será el de la "comprensión social".

El Consejo de Ministros abordó al final de su sesión de ayer la situación política creada con el encarcelamiento de Barrionuevo y Vera, así como un primer sondeo de opiniones para ir fijando criterios sobre la posibilidad de ejercitar el derecho al indulto que le concede la Constitución.Piqué aclaró, en la rueda de prensa posterior, que, por el momento el Ejecutivo no se plantea el indulto. Lo hará "cuando deba hacerlo y no antes" y "estará a la altura de las circunstancias", dijo. ¿Cuándo será ese momento? El portavoz fue conscientemente ambiguo, entre otras cosas porque el Gobierno aún no ha adoptado una decisión. Por un lado, dijo que es "lógico" que el Ejecutivo espere a decidir sobre el indulto a que se resuelvan los recursos de amparo interpuestos ante el Constitucional por Barrionuevo y Vera, que pueden tardar en sustanciarse un año. Pero también admitió que "es técnicamente posible" decidir antes el indulto, al margen incluso de otras causas judiciales que pudieran tener pendientes Barrionuevo y Vera.

El Gobierno baraja, como un factor para la decisión del indulto, la conveniencia de que pase un tiempo razonable que lo haga "socialmente comprensible" al haber sentenciado el Tribunal Supremo con una condena alta: diez años de cárcel. En este sentido, Piqué adelantó, en una clara invitación a Barrionuevo y Vera para que pidan ellos mismos las medidas de gracia, que "un indulto se puede conceder aunque no se solicite, pero el grado de comprensión social de esa medida puede ser distinto si se solicita".

"Sin ruidos externos"

El Gobierno también baraja la conveniencia de que pase la tormenta política originada por el encarcelamiento de Barrionuevo y Vera. Aunque ayer Piqué manifestó a los medios de comunicación que la decisión sobre el indulto debe tomarse "al margen de ruidos externos", el Ejecutivo teme que la rápida concesión de un indulto podría interpretarse como una debilidad y un temor a la presión, especialmente del primer partido de la oposición, el PSOE, que ha responsabilizado al presidente del Gobierno, José María Aznar, del encarcelamiento de los dos ex altos cargos de Interior socialistas. Precisamente, el portavoz dedicó una parte importante de su comparecencia a defender a Aznar y su Gobierno de las acusaciones del PSOE de haber politizado el proceso y haber influido en el encarcelamiento de sus compañeros. "Lo que no se puede hacer es atribuir orígenes distintos al juicio de Segundo Marey de lo que es el propio procedimiento judicial y después escudarse en que se hace desde el respeto a las instituciones, porque es contradictorio", dijo Piqué.El portavoz soslayó el papel del vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, y sus contactos con el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, y el abogado del ex policía José Amedo, previos al cambio de declaración de éste, en la que imputó a Barrionuevo y Vera en el secuestro de Segundo Marey. Piqué sólo asumió una responsabilidad del Gobierno del PP, la de haberse negado a desclasificar los papeles del Cesid, en el Consejo de Ministros del 2 de agosto de 1996, una decisión que, según sugirió, restó posibles pruebas al proceso.

El sumario lo inició Garzón

Para resaltar que "el Gobierno no ha contribuido a politizar la sentencia", recordó el proceso que ha seguido el caso Marey, aunque soslayó el papel de Álvarez Cascos. "Este sumario lo inició en la Audiencia Nacional el juez Baltasar Garzón; pasó a la Sala Segunda del Tribunal Supremo, donde un juez distinto, Eduardo Móner, lo instruyó para que, después, once magistrados del alto tribunal tomasen una decisión en virtud de una sentencia".Cuando, al hilo de una reciente declaración del portavoz de Justicia del PSOE y ex ministro socialista, Juan Alberto Belloch, se recordó a Piqué el papel de Álvarez Cascos en este caso, respondió que Belloch debía ser "especialmente cauto, sobre todo cuando hable del origen" del juicio del secuestro de Marey, en alusión al propio papel desempeñado por Belloch como ministro de Justicia y al del juez Baltasar Garzón, que reavivó el sumario cuando acababa de abandonar su escaño en las filas del PSOE. Piqué insistió en que el caso Marey ha tenido "un proceso largo" en un tiempo en el que "ni el presidente del Gobierno (José María Aznar) era Gobierno y los ministros (del PP) ocupaban otras responsabilidades." "Ese proceso se desarrolla con otro presidente y con otros ministros de Justicia e Interior", en alusión a Felipe González y Juan Alberto Belloch.

Piqué pidió al PSOE que "no siga por la vía" de "atribuir a otros las responsabilidades del caso para politizarlo" y cuestionar "la independencia judicial". Y reiteró el llamamiento a que Joaquín Almunia, secretario general del PSOE, se reúna con José María Aznar para restablecer el diálogo institucional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de septiembre de 1998

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