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Cartas al director

¡Y llegó septiembre!

Ya estamos como todos los años a vuelta con los precios de los libros de texto. Y yo me pregunto, ¿por qué duele tanto comprar libros?, ¿es que la ropa no sube?, ¿no gastamos cantidades ingentes en alquilar mini-apartamentos en la playa? o en adquirir inútiles, carísimos y fugaces juguetes en Reyes. Pues parece que no.Soy librero hace 18 años, y ante las declaraciones realizadas por la señora Ministra el pasado 27 de agosto durante una visita a Toledo, recordando su propuesta (afortunadamente no aplicada) de hacer un 25% de descuento en el precio de los libros, sólo me queda invitarla a mi humilde establecimiento y suplicarle que me explique cómo lo hago. Si la editorial nos hace a los libreros un descuento del 25%, debiendo comprar los libros casi a diario en función de las ventas, porque sólo podemos devolver el 12% del cómputo total de libros adquiridos. ¿Cómo aplico yo ese 25% de descuento a los clientes? ¿Acaso vamos nosotros a financiar las ventajas económicas que propone este Gobierno?, ¿vamos a pasar a ser funcionarios con sueldo fijo, aunque sea congelado?, ¿me darán bonos de gasolina para que pueda desplazarme hasta las editoriales?-

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