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Choque entre el Ayuntamiento y la Comunidad por el local de drogadictos

La decisión de trasladar el centro de atención nocturna a toxicómanos de Matilde Hernández, 99 (Carabanchel), boicoteado por varios centenares de vecinos, ha destapado discrepancias sobre este punto entre el Ayuntamiento y la Comunidad, titular del local a través de la Agencia Antidroga.Mientras el Gobierno regional lamentó ayer, mediante su consejero de Presidencia, Jesús Pedroche, "la actitud insolidaria y excluyente" de los habitantes de este barrio de Vista Alegre contrarios al local, el alcalde en funciones, José Ignacio Echeverría, manifestó que "el Gobierno regional cometió un error desde el principio al instalar el centro sin hablar con los vecinos".

"Se está intentando dar mala imagen de los vecinos sin necesidad", añadió Echeverría, según Efe. "La Comunidad intentó abrir el centro con nocturnidad y un viernes, y la gente no es tonta. Se hacen declaraciones equivocadas sobre la insolidaridad de los vecinos. Si hay ciudadanos generosos y abiertos a estos temas son los madrileños", apostilló.

"Estos locales no deben instalarse en el centro de los barrios, donde más gente y zonas comerciales hay, y menos aún cuando existe una alternativa válida y de la que ya se habló en las reuniones con los residentes de la zona este verano", concluyó el primer teniente de alcalde del Gobierno municipal del PP, que en 1995 abrió un centro similar al de Carabanchel, el único de este tipo en funcionamiento, en la calle de Fúcar (Centro), en el populoso barrio de Huertas.

Vecinos "equivocados"

Pedroche, por su parte, afirmó que los vecinos "se han equivocado, absolutamente y sin paliativos". "No hay derecho a que se comporten de esta forma con unos enfermos que necesitan asistencia. No es verdad que estos centros produzcan molestias, y menos en horario nocturno", añadió, informa Fernando Neira.Las protestas por la ubicación del centro se iniciaron el 9 de julio, cuando grupos de vecinos comenzaron a parapetarse para impedir el acceso al equipo de profesionales encargado del mismo. Temían que el recinto (proyectado para que los toxicómanos más desarraigados acudiesen a lavarse, comer y recibir atención sanitaria, jurídica y social entre las ocho de la tarde y las siete y media de la mañana) crease inseguridad en la zona, donde hay una academia y una guardería.

El viernes 21 de agosto, a última hora de la tarde, la Agencia Antidroga inauguró el centro con protección policial, lo que exasperó aún más a los vecinos. A partir de entonces volvieron a impedir el acceso al personal del centro. El pasado lunes intervino la policía para intentar echarles pero desistió. El martes, el Consistorio, la Agencia y la Delegación del Gobierno acordaban trasladar el local a la cercana finca de Vista Alegre, un lugar que los vecinos habían propuesto tiempo atrás como ubicación alternativa al centro nocturno para drogadictos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de agosto de 1998