Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

De la oficina de denuncias al 112

En el año 1975 llamé a la comisaría de Ventas temiendo una nueva paliza del que entonces era mi marido (cuatro años después dejó de serlo), tenía una niña de dos meses en brazos, el policía que me atendió me dijo: "Señora, lo que su marido necesita es un médico, no a la policía". El día 10 de agosto de 1998 (23 años después) llamé de nuevo a la mencionada comisaría para exponer que a las 17.30 en el parque sito en la calle de Salvador de Madariaga, entre la mezquita y la funeraria, había un señor totalmente desnudo bañándose en la fuente que hay en la entrada.

Era un pobre yonqui, que se dedica a buscar aparcamiento a los coches que van a la funeraria y con lo que saca tiene supuestamente para su consumo, y cinco personas que trapicheaban con el yonqui para venderle su dosis, cuál es mi sorpresa cuando en la oficina de denuncias me indican que llame al 1091 ya que no pueden hacer nada, o al 112, la experiencia me ha demostrado que una patrulla tarda aproximadamente veinte minutos en llegar al lugar del incidente y era yo con mi perro la que a esas horas estaba sola en el parque.

En dos ocasiones he hablado de este tema con un inspector jefe de la mencionada comisaría, muy buenas palabras, pero ningún hecho, por lo cual tuve que irme a mi casa, cerrar la puerta con llave y pasar una tarde muy agradable.-

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_