Entrevista:TOMÁS SAN MIGUELCOMPOSITOR

"Estoy en ésto de la música más solo que la una"

No se cansa de repetir que la música es un territorio sin nombre y que su universo sonoro no tiene etiquetas, sino que es íntimamente personal y por ello perteneciente a todos los que escuchan su música, muchísimos desde que iniciara con su disco Lezao el proyecto de unir los sonidos ancestrales del País Vasco con los instrumentos modernos y la electrónica. El compositor, pianista y multiinstrumentista Tomás San Miguel (Vitoria, 1953) acaba de presentar su obra Ten en Navarra y prepara el estreno madrileño para el 27 de septiembre. Un elegante espectáculo que mueve a medio centenar de voces, músicos y dantzaris. Pregunta. ¿Tiene algún antecedente su proyecto con el grupo Txalaparta y el Coro Samaniego? Respuesta. Sin falsa humildad debo decir que no. Estoy en ésto más solo que la una. No me he basado en referencias concretas de ninguna otra forma de crear música. Están las melodías de danza y a partir de ahí el trabajo creativo. P. Que puede acabar siendo una trilogía al uso... R. Me gusta la idea de que sea una trilogía. Si Ten es una música para escuchar, el tercer disco explorará ritmos de fiesta, música frenética, pero de momento y debido a mi educación como pianista, el cuerpo me pide grabar una obra de piano sólo. Quizá sea lo próximo. P. ¿El éxito de Lezao se repetirá con Ten? R. Ojalá. Yo soy totalmente ajeno a la mercadotecnia, que muchas veces hace que una obra se venda más que otra, pero lo cierto es que a través del sello estadounidense Narada vendimos más de 20.000 copias de Lezao en todo el mundo sin ningún apoyo institucional y prácticamente sin campaña publicitaria. Fue un disco difundido boca a boca. Ten está empezando a circular por los mismos derroteros porque contiene música para las personas, que son sus depositarios. P. Sus conciertos en directo son todo un espectáculo. R. Procuramos ajustarnos al sonido original de las grabaciones, aunque hay sitio para la improvisación instrumental. La complejidad nos obliga a incluir algunas fuentes de sonido pregrabadas, nada más. Coro, músicos y dantzaris componen un todo. P. ¿Le gustan las etiquetas? R. No. Creo que para cuando se etiqueta una música o un estilo, éste ya se ha escapado. El mío tiene una raíz clara, los ritmos, instrumentos y melodías vascos. Pero esa tarea de investigación no está acabada. Es una aventura que nació en un punto geográfico concreto, Lezao, junto a Salvatierra, y que no sé dónde acabará. Lo que sí sé es que se trata de algo absolutamente personal. Que cada cual le llame como quiera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 05 de agosto de 1998.

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