La escultura de Chillida cayó por la corrosión de una barra de suspensión
La escultura de Eduardo Chillida Elogio del agua, que se desplomó el pasado 1 de mayo en el parque de la Creueta del Coll de Barcelona y causó heridas a tres personas, cayó al romperse, por efecto de la corrosión, una de las barras de suspensión colocadas en el interior de los casquillos de anclaje. Así lo indica un informe del Ayuntamiento de Barcelona tras conocer las conclusiones de un estudio sobre las causas del siniestro que el Ayuntamiento encargó al Instituto Técnico de Materiales y Construcciones (Intemac). El Ayuntamiento volverá a colocar la obra del escultor vasco y restaurará la lámina de agua y el conjunto de surtidores y el entorno de la escultura, que fue colocada en el mencionado parque barcelonés en 1987. El informe de Intemac constata la buena calidad de los materiales empleados y sostiene que los cálculos del sistema de suspensión de la escultura son correctos "incluso en las peores" condiciones meteorológicas.


























































