Aguirre y Ruiz-Gallardón pactan el traspaso educativo por 255.000 millones

La ministra de Educación, Esperanza Aguirre, y el presidente del Gobierno regional, Alberto Ruiz-Gallardón, han llegado a un principio de acuerdo para traspasar las competencias educativas a la Comunidad de Madrid por un montante aproximado de 255.000 millones para 1999. Los dos responsables políticos han acordado en los últimos días escenificar el acuerdo con la firma de un breve documento en el que, sin entrar en mayores detalles, ambas partes expresan su voluntad de culminar las negociaciones en curso lo antes posible y fijan un criterio de valoración de los servicios transferidos: los 240.000 millones que cuestan este año más un 6% de incremento presupuestario previsto para el que viene. Salvo cambios de última hora, motivados por la agenda de ambos dirigentes, la firma está prevista para mañana.La materialización del acuerdo ha sido decidida personalmente por la ministra y el presidente madrileño, hasta el punto de que varios de sus principales colaboradores, consultados por este diario, no quisieron confirmar ayer el pacto.

El Ministerio de Educación lleva semanas presionando a fondo para que el Gobierno de Ruiz-Gallardón acepte firmar un acuerdo. Según fuentes del Ejecutivo regional, el objetivo de Esperanza Aguirre, puesto en práctica por un hombre de su máxima confianza, el subsecretario, Ignacio González, es enarbolar la bandera de Madrid para conseguir que las otras ocho comunidades pendientes (Asturias, Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, La Rioja, Murcia) tomen ejemplo y firmen como muy tarde en septiembre.

En este caso, la urgencia de Aguirre ha coincidido con la de Ruiz-Gallardón, que ha impulsado la firma de un preacuerdo para evitar los costes electorales de un estancamiento educativo. Los responsables de Educación de la Comunidad de Madrid siempre se han mostrado reacios a firmar a cualquier precio por el riesgo evidente de heredar un foco de problemas por insuficiencia de recursos materiales y humanos en secundaria, lo que llevaría aparejado un notable agujero financiero.

Una de las principales necesidades de Madrid para el próximo curso viene originada por el importante aumento de los conciertos (subvenciones a centros privados), especialmente a causa de la extensión de la educación obligatoria (que en septiembre se ampliará a los 15 años, correspondiente a 3º de ESO).

El subsecretario de Educación, Ignacio González, aseguró ayer a EL PAÍS que el ministerio desea firmar cuanto antes los acuerdos con todas las comunidades, pero negó tener conocimiento del preacuerdo alcanzado entre Aguirre y Ruiz-Gallardón. González dejó ver, no obstante, que las negociaciones están en un punto óptimo, por lo que, si la Comunidad de Madrid acepta, el ministerio está dispuesto a sellar el pacto.

El subsecretario manifestó que, ante la posición generalizada de las comunidades de reclamar que los traspasos se hagan a precios de 1999, y teniendo en cuenta que legalmente han de referirse al año en curso de la firma, él ha planteado consultas informales en los ministerios de Administraciones Públicas y Economía y Hacienda sobre las posibilidades legales de firmar en 1998 con referencia al año siguiente.

A juicio de los expertos, estas posibilidades son prácticamente inexistentes, por lo que quedarían dos soluciones: firmar el 1 de enero próximo o hacerlo ahora y dejar en el aire un compromiso de actualización.

El traspaso supone que la Comunidad de Madrid pasará a gestionar a partir del 1 de enero a 900.000 escolares, 40.000 funcionarios docentes y 2.050 centros, públicos y privados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de julio de 1998.