Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La reforma de Aguirre entrará en vigor cuando no tenga competencias

La reforma de las Humanidades anunciada anteayer por la ministra Esperanza Aguirre no se prevé para el próximo curso, sino para el 1999-2000, según precisó ayer en Santander el secretario general del departamento, Eugenio Nasarre. Por tanto, los 20 puntos difundidos el lunes entrarán en vigor cuando las competencias educativas ya no dependan del Estado en ninguna zona del territorio español, sino de las comunidades autónomas: los traspasos se han programado para el 1 de enero de 1999. El ministerio confía sólo en que las comunidades sigan esas "orientaciones".Nasarre añadió que la reforma no prevé aumentar el horario lectivo, ni en la enseñanza secundaria ni en el bachillerato. El reforzamiento de las materias de humanidades y de las matemáticas en estas etapas educativas, medida que se incluye en los citados 20 puntos, se logrará a costa de algunas horas de las materias optativas, y reorganizando éstas en bloques especializados en letras, ciencias o tecnología, según informó Nasarre.

En las 20 medidas (véase EL PAÍS de ayer) se incluye el aumento de las horas de lengua y literatura, ciencias sociales, historia y matemáticas en la educación secundaria obligatoria (ESO).

Nasarre señaló que los detalles más concretos sobre cómo se efectúa el recorte de optativas se harán públicos en una fase posterior que se desarrollará entre los meses de octubre y noviembre.

El secretario general no quiso ayer entrar en detalles sobre hasta qué punto tendrán los centros un cierto margen de libertad para eliminar unas u otras materias. Presumiblemente, la reforma hará que los alumnos no escojan asignaturas optativas sueltas, como el segundo idioma o la cultura clásica, por ejemplo, sino que se inclinen por determinados bloques de optativas que ayuden a enfocar su formación hacia sus preferencias y estudios futuros.

Este tipo de planteamientos suele suscitar entre los expertos ciertas objeciones, como si se puede pedir realmente a los alumnos ya en secundaria que elijan una línea formativa tan clara; o si no irá este planteamiento en detrimento de la formación diversa que deben recibir los jóvenes, una formación que complemente desde distintas áreas del saber su formación general. Las optativas tienen además, también según los expertos, un poder de integración para los chicos de bajo redimiento, y ésta es otra razón que puede llevar a pensar que se comete un error al recortar estas materias.

El PSOE considera "absurda" una medida adoptada a seis meses de transferirse las competencias, según manifestó ayer Clementina Díez de Baldeón, portavoz socialista de Educación. Eugenio Nasarre no está de acuerdo: "Es una responsabilidad del ministerio no retrasar las orientaciones que nos parecen extraordinariamente importantes, tenemos la obligación de impulsar este proceso de mejora, sabiendo que lo harán efectivo las comunidades autónomas cuando asuman los traspasos en materia educativa".

"Tómbola"

Por otra parte, el secretario general reclamó también ayer la creación de una figura del defensor de la televisión en cada cadena que recoja las quejas y observaciones de la audiencia e influya en las líneas de programación de las distintas cadenas. Según Nasarre, "la exposición de los niños frente a la televisión es cuantitativamente superior al conjunto del horario lectivo que pasan en la escuela, lo que da idea de la dimensión como factor educativo y de la necesidad de que la televisión contribuya al proceso de formación de todas las personas".El secretario general criticó los programas al estilo de Tómbola, que se emite en algunas televisiones autonómicas, como el valenciano Canal Nou o Telemadrid, y que calificó de deleznable e impropio de emitirse en una televisión pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de julio de 1998