Precios insuficientes
"Cuando se dice que la energía nuclear es barata es que no se han computado una serie de costes medioambientales y sociales que implica, como la eliminación de los residuos radiactivos o el desmantelamiento de las centrales cuando ha acabado su vida útil", explica Ignacio Lapuente, portavoz de Eólicas del Levante, empresa que proyecta dos parques eólicos en la provincia de Alicante. Con esta situación, explica que es difícil hacer ver a la sociedad que las energías alternativas, que no implican los costes medioambientales citados, son competitivas. Actualmente, la ley que regula el sector obliga a las grandes eléctricas a comprar y distribuir la energía producida por este tipo de plantas. Pero los productores creen que el precio pagado, que ahora está en 11,3 pesetas el kilovatio hora, es insuficiente. Fomento está elaborando un reglamento de la ley que implicará otro precio y los ecologistas esperan que éste multiplique al menos por cinco el actual. En una época en que la emisión de gases con efecto invernadero amenaza con un cambio climático es necesario potenciar las energías alternativas. Así lo piensa la Unión Europea, que como España, espera incrementar de un 6% a un 12% el peso de la electricidad renovable (en ese 6% se incluye la hidroeléctrica, el resto es nuclear o térmica).


























































