Blair: "Es una vergüenza total"

"Es una vergüenza total". Así calificó el primer ministro británico, Tony Blair, los incidentes provocados por los hooligans. "Estos asuntos no son nada agradables. Tenemos que detenerlos ahora para que esta gente se dé cuenta de que están dañando a todo el país. No prestan ningún servicio a su patria ni a la imagen de su país en el extranjero", añadió Blair, en declaraciones a la BBC a su llegada a la cumbre de Cardiff. En términos similares se manifestó el ministro de Asuntos Exteriores, Robin Cook. "Mi reacción ha sido de vergüenza y de conmoción por lo sucedido". El ministro de Interior, Jack Straw, se unió a las condenas. "Condenamos enérgicamente todo acto de violencia y nos causa tristeza que sean compatriotas nuestros". Las autoridades británicas temen que estos actos pongan en peligro su candidatura para organizar el Mundial de 2006.


























































