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CORPUS DE TOLEDO

El usía se pasó

De triunfal habría que calificar la tarde de toros vivida el jueves de Corpus en Toledo, por los resultados numéricos que al final se consiguieron. Pero a la hora de calibrar y considerar lo ocurrido, es menester decir que el usía se pasó sacando pañuelos. En concreto el del indulto para el sexto, que fue excelente en la muleta, y no abrió la boca durante la faena, y al que Víctor Puerto logró indultar después de torear de capa y muleta con variedad e incluso brillantez.En su primero Puerto estuvo valentón y voluntarioso. Bien con el percal y entregadillo en el último tercio, en donde hubo algún derechazo poderoso y se llevó un revolcón sin consecuencias al insistir en un circular algo forzado ante el burel un tanto encastado.

Ventorrillo / Muñoz, Jesulín, Puerto

Toros de El Ventorrillo, de desigual presencia, alguno sospechoso de pitones, de muy buen juego. 2º premiado con vuelta al ruedo; 6º, indultado. Emilio Muñoz: bajonazo (ovación); pinchazo y estocada desprendida (palmas). Jesulín de Ubrique: estocada desprendida y descabello (dos orejas); estocada caída (ovación). Víctor Puerto: aviso antes de matar y estocada corta (oreja); estocada simulada con una banderilla (dos orejas y rabo simbólicos). Jesulín, Puerto y el mayortal salieron a hombros.Plaza de Toledo, 11 de junio. Menos de media entrada.

Al toro indultado Víctor Puerto le toreó bien en los lances de saludo. Verónicas de manos bajas enbraguetándose. Puso al toro en suerte para el monopuyazo con un galleo por chicuelinas, y en el quite volvió a interpretar bien la verónica de clásico trazo. El trasteo de muleta fue largo y generoso. La mejor cota la consiguió Puerto en el toreo al natural. Tres series ligadas de muleta que barrieron la arena. La primera y tercera las mejor reunidas. Luego se hincó de rodillas y engarzó una ración de redondos que el público celebró.

Recobrada la verticalidad, Puerto enseñó la espada de verdad al presidente, pidiendo clemencia para el toro. Alternaba la petición con una serie de derechazos o de naturales ayudados, y las peticiones al usía. El público respondió aireando el pañuelo blanco. Y el presidente sacó el naranja.

Jesulín le cortó a su primero dos fáciles apéndices, un noble toro al que se le dio una excesiva vuelta al ruedo, tras embestir mucho y templado. Toreó en línea recta y no siempre en el cacho, estuvo relajado y dio pases de distintas marcas. Más ajustado y serio en su segundo, no trascendió su labor a los tendidos.

Emilio Muñoz tuvo una desafortunada tarde. Ante el lote menos propicio estuvo desangelado. Apenas cabe reseñar tal muletazo y algún capotazo. Un apunte: los pitones de su segundo toro estaban hechos cisco.

Por otra parte, entre las corridas celebradas con motivo del Corpus destacan las siguientes, según información de Efe:

Granada. Cinco toros de Teófilo Segura y uno de Bernardino Jiménez. Litri, pitos y ovación. Ponce, aviso y oreja en los dos. El Cordobés, oreja en los dos.

Benavente. Toros de El Rejón. Camino, ovación y vuelta. Cristina Sánchez, oreja en los dos. Mari Paz Vega, ovación y dos orejas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de junio de 1998