Cáritas critica la política de vivienda de promoción pública porque excluye a las rentas más bajas

VIENE DE LA PÁGINA 1 La mayoría de las personas que acuden a Cáritas en demanda de ayuda proceden de la comarca del Barcelonès y en concreto de la capital catalana (un 89,8% de las peticiones). Ciutat Vella y Nou Barris son los distritos que concentran mayor número de peticiones. El sociólogo Joan Costa destacó que la nueva pobreza afecta cada vez más a personas con estudios, incluidos los universitarios, que además padecen uno de los problemas en su opinión más graves: la imposibilidad de acceder a una vivienda. Sobre este aspecto, la directora de Cáritas, Pilar Malla, denunció que las políticas de vivienda no van dirigidas a los más pobres, porque no llegan a alcanzar nunca las rentas mínimas que se exigen para poder acceder a un piso de protección oficial. Costa añadió que la Administración evita facilitar el acceso a la vivienda a las personas del Cuarto Mundo porque "ello supone un riesgo (problemas con los vecinos, imposibilidad de pagar el alquiler) que las instituciones no están dispuestas a asumir". La falta de respuesta de las administraciones central, autonómica y local a las necesidades más elementales de las personas o familias pobres les obliga a recurrir cada vez con más frecuencia a entidades como Cáritas. El 43% de los demandantes del servicio de ayuda económica acudieron a la entidad derivados por la Administración. Pilar Malla expresó ayer su temor a que la situación empeore en los próximos años y citó un dato que no deja lugar para el optimismo: en los cinco primeros meses del año, el número de peticiones de ayuda a Cáritas ha aumentado un 10% respecto al mismo periodo del año anterior. La reforma fiscal que se emprende, según Malla, no facilitará las cosas a los más pobres.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de junio de 1998.